Apagar la sed

Julius 12

Poeta que considera el portal su segunda casa
Esa brisa que se instala en mi sed
para estimularme con risas alocadas,
llega de repente de la colina apenas divisada.
Esa brisa suele recordarme que uno come
dulces amargos y fuertes y que una noche
de amor no tiene precio ni tampoco paga.
Una noche de amor en verdad es casi nada.
Y sin embargo, para el consuelo, una sombra
se desliza bajo la ochava y en ese instante
preciso aprendo a vivir de mi renuncia.
Una lluvia renuente, que adopta la forma
del pasado, del presente que adopta el futuro,
moja prontamente mi cara.
Hoy recibo calladamente el aliento de esa brisa
y una Gestalt - que son imágenes contrapuestas-
se instalan perentorias.
Y puesto que es inútil esperar que nada cambie
( o que la Nada cambie) me dejaré estar en el
silencio, que es leve, que es lento e impremeditado
y que no será jamás pisoteado por un bisonte
ni será jamás disuelto en esta madrugada.
 
Esa brisa que se instala en mi sed
para estimularme con risas alocadas,
llega de repente de la colina apenas divisada.
Esa brisa suele recordarme que uno come
dulces amargos y fuertes y que una noche
de amor no tiene precio ni tampoco paga.
Una noche de amor en verdad es casi nada.
Y sin embargo, para el consuelo, una sombra
se desliza bajo la ochava y en ese instante
preciso aprendo a vivir de mi renuncia.
Una lluvia renuente, que adopta la forma
del pasado, del presente que adopta el futuro,
moja prontamente mi cara.
Hoy recibo calladamente el aliento de esa brisa
y una Gestalt - que son imágenes contrapuestas-
se instalan perentorias.
Y puesto que es inútil esperar que nada cambie
( o que la Nada cambie) me dejaré estar en el
silencio, que es leve, que es lento e impremeditado
y que no será jamás pisoteado por un bisonte
ni será jamás disuelto en esta madrugada.

Parece un poema de amor, pero más bien es un poema símbólico de la que parece hablar de la inutilidad de la vida sin amor, un amor que no llena el vacío de esta epoca. Un gusto encontrar tu singular poema.
 
Tienes razón, Rigel; es un poema simbólico que me trajo dudas, al menos al principio. Agradezco profundamente tu generosa valoración. Un saludo afectuoso de Julius.
 
Extraordinario poema, Julios, realmente reflexivo y profundo, me ha encantado en su totalidad pero el cierre, eso de que el silencio nunca sera pisoteado por un bisonte no jamas disuelto en las madrugadas, me parece de colección, un aforismo penetrante, mucho simbolismo, te dejo mis abrazos y reputación merecida, amigo estimado.

Una noche de amor en verdad es casi nada.
Y sin embargo, para el consuelo, una sombra
se desliza bajo la ochava y en ese instante
preciso aprendo a vivir de mi renuncia.
 
Esa brisa que se instala en mi sed
para estimularme con risas alocadas,
llega de repente de la colina apenas divisada.
Esa brisa suele recordarme que uno come
dulces amargos y fuertes y que una noche
de amor no tiene precio ni tampoco paga.
Una noche de amor en verdad es casi nada.
Y sin embargo, para el consuelo, una sombra
se desliza bajo la ochava y en ese instante
preciso aprendo a vivir de mi renuncia.
Una lluvia renuente, que adopta la forma
del pasado, del presente que adopta el futuro,
moja prontamente mi cara.
Hoy recibo calladamente el aliento de esa brisa
y una Gestalt - que son imágenes contrapuestas-
se instalan perentorias.
Y puesto que es inútil esperar que nada cambie
( o que la Nada cambie) me dejaré estar en el
silencio, que es leve, que es lento e impremeditado
y que no será jamás pisoteado por un bisonte
ni será jamás disuelto en esta madrugada.

He leído poemas conmovedores, pero este además de conmovedor, tiene una corriente amorosa que eriza hasta las venas....son unas letras que cautivan, es un grandioso trabajo y te felicito por ello. Abrazos.
 
Nancy, me das una alegría y me quedo sin palabras ante tu evaluación. (Ocurre con lo elogios,según creo). De todas maneras estoy muy agradecido y espero entrar en tu página para conocer tus poemas. Un abrazo cordial y sincero para ti.
 
Prisionero, tus palabras son invaluables para mí. Gracias por estar atento a mis letras. Saludo afectuoso.
 
Esa brisa que se instala en mi sed
para estimularme con risas alocadas,
llega de repente de la colina apenas divisada.
Esa brisa suele recordarme que uno come
dulces amargos y fuertes y que una noche
de amor no tiene precio ni tampoco paga.
Una noche de amor en verdad es casi nada.
Y sin embargo, para el consuelo, una sombra
se desliza bajo la ochava y en ese instante
preciso aprendo a vivir de mi renuncia.
Una lluvia renuente, que adopta la forma
del pasado, del presente que adopta el futuro,
moja prontamente mi cara.
Hoy recibo calladamente el aliento de esa brisa
y una Gestalt - que son imágenes contrapuestas-
se instalan perentorias.
Y puesto que es inútil esperar que nada cambie
( o que la Nada cambie) me dejaré estar en el
silencio, que es leve, que es lento e impremeditado
y que no será jamás pisoteado por un bisonte
ni será jamás disuelto en esta madrugada.

Silencia que en su crudez es designio, reflexiones quebradizas
de una profundidad que se disuelve en el amanecer, esa oscuridad
hecha espacio abierto de identidades petrificadas. felicidades.
luzyabsenta. magnifico como siempre.
 
Impensado tu interés, pero aguda tu compenetración. Es valiosa tu evaluación de un poema difícil ( para mí, naturalmente.) Saludo afectuoso.
 

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