Viruza
Poeta recién llegado
Sigo dando vueltas, entre hojas caídas y versos borroneados que inexorablemente terminarán siendo amantes en la misma bolsa de basura. Allí, mientras los restos de yerba y las sobras de la cena se disputan el premio a la pestilencia, las palabras que parecían ser prometedoras flotan en un río de excrementos y podredumbre. Gritan, patalean, arañan los muros de plástico con la esperanza de ser rescatadas. Pretenden escapar alegando que es MI culpa que estén ahogándose en la hediondez, habiendo sido incapaz de acomodarlas de manera tal que formasen un poema decente. ¡Qué atrevidas las frases que logran escupirme esas rebeldes! Casi tan fétidas como los desperdicios entre los que se encuentran.
La próxima vez, mejor las arrojo a la chimenea.
La próxima vez, mejor las arrojo a la chimenea.