Gonzalo
Poeta asiduo al portal
Aquel beso en tu mejilla
Aquel beso inocente, juguetón, travieso
se abrió paso hasta tu cuello impenitente
demoró retozón entre tus pechos
y gravitó contumaz hasta tu vientre
Hizo suyos de tu cuerpo los confines
retrasó su húmedo amor en tus caminos
disfrutó de tus pezones encendidos
deleitándose cual rey en tus festines
Luego hizo de tu ombligo su remanso
y tus líneas recorrió más libremente
y no quiso ser más beso inocente
procurando hacerte de ansias sin descanso
Y buscó entre tus piernas los senderos
revoltosos y aceitados de lo hermoso
y en vibrantes estertores afanosos
descubrió un grito fugaz y pendenciero
Pues no era sino simple irrealidad
que amparada bajo el manto de canciones
descubría en tu mejilla la frialdad
que me impone recorrerte en ilusiones
Gonzalo Himiob Santomé
Aquel beso inocente, juguetón, travieso
se abrió paso hasta tu cuello impenitente
demoró retozón entre tus pechos
y gravitó contumaz hasta tu vientre
Hizo suyos de tu cuerpo los confines
retrasó su húmedo amor en tus caminos
disfrutó de tus pezones encendidos
deleitándose cual rey en tus festines
Luego hizo de tu ombligo su remanso
y tus líneas recorrió más libremente
y no quiso ser más beso inocente
procurando hacerte de ansias sin descanso
Y buscó entre tus piernas los senderos
revoltosos y aceitados de lo hermoso
y en vibrantes estertores afanosos
descubrió un grito fugaz y pendenciero
Pues no era sino simple irrealidad
que amparada bajo el manto de canciones
descubría en tu mejilla la frialdad
que me impone recorrerte en ilusiones
Gonzalo Himiob Santomé