José Dionicio Benaventa
Poeta recién llegado
AQUEL SEMAFORO
En la mañana al levantarme
sólo pienso en aquel semáforo
que pende de un hilo
en la avenida.
Me amenaza cada vez,
señala mi paso con arrogancia
Cuando cambia a verde
no quito la vista de su luz.
Si voy a cruzar
tarjeta amarilla me saca
para luego sacarme del juego
con la roja,
si esto sucede me alegro,
porque el señor del periódico
no lo estrella con fuerza
contra mi humanidad,
ni se ríe de su travesura.
Cuando accede a mi paso
acelero con potencia,
por el retrovisor lo miro
y le hago la puñeta
pero no me responde.
Creo que él es mi amigo.
José Dionicio Benaventa Mirabal (el Poeta)
En la mañana al levantarme
sólo pienso en aquel semáforo
que pende de un hilo
en la avenida.
Me amenaza cada vez,
señala mi paso con arrogancia
Cuando cambia a verde
no quito la vista de su luz.
Si voy a cruzar
tarjeta amarilla me saca
para luego sacarme del juego
con la roja,
si esto sucede me alegro,
porque el señor del periódico
no lo estrella con fuerza
contra mi humanidad,
ni se ríe de su travesura.
Cuando accede a mi paso
acelero con potencia,
por el retrovisor lo miro
y le hago la puñeta
pero no me responde.
Creo que él es mi amigo.
José Dionicio Benaventa Mirabal (el Poeta)