Yo tuve una mujer, y cuando salió encinta,
se puso a inventar conmigo con lo de mala barriga.
Una noche me pidió que le buscara una fruta
y la quería del árbol que se había ahorcado Judas.
¡Tu madre la irá a buscar! Con rabia le contesté,
que se vaya a ver si encuentra alguna raíz de el.
Yo no quise ofenderla con la expresión que le dije,
pero lo que me pedía tampoco era un chiste.
Esa noche no dormí porque se pasó llorando.
y me maldije mil veces por lo que estaba pasando.
Entonces más se enojo y yo me puse más rudo,
y ahí le dio con comerse un paquete de arroz crudo.
Mis amigos me comentan que a ellos le ha pasado,
que al preñarse sus mujeres la vida le han amargado.
Aquella mujer que tuve con su antojo fue a otro lado,
y por su mala barriga yo me fui para el carajo
se puso a inventar conmigo con lo de mala barriga.
Una noche me pidió que le buscara una fruta
y la quería del árbol que se había ahorcado Judas.
¡Tu madre la irá a buscar! Con rabia le contesté,
que se vaya a ver si encuentra alguna raíz de el.
Yo no quise ofenderla con la expresión que le dije,
pero lo que me pedía tampoco era un chiste.
Esa noche no dormí porque se pasó llorando.
y me maldije mil veces por lo que estaba pasando.
Entonces más se enojo y yo me puse más rudo,
y ahí le dio con comerse un paquete de arroz crudo.
Mis amigos me comentan que a ellos le ha pasado,
que al preñarse sus mujeres la vida le han amargado.
Aquella mujer que tuve con su antojo fue a otro lado,
y por su mala barriga yo me fui para el carajo