Aquella tarde en los rosales de la quieta y solitaria calle
de tierra colorada nos despedimos
Aquella tarde, aquella inolvidable tarde, ella la de los ojos claros
lloró, también yo lloré...
Nos encontramos allí, por ser este nuestro refugio, galpón de los gorriones,
amanecer de los zorzales, rincón de amores prohibidos.
Allí nos juramos amor, cariño, allí nos vieron las estrellas.
Allí descubrimos el mundo y recorrimos nuestras almas.
Recuerdo como ella, la de los ojos claros lloró, en la calida pero distinta
tarde de aquel otoño que no volverá.
Me gustaría cariño, que no hubiese pasado porque a través de tus ojos,
nos vimos, en un minuto, y allí nos entregamos plenamente a este sentimiento
tan puro y nuestro .
Mirándonos desde una chirca, un zorzal nos observó...
nos canto con la más dulce nota que hallamos oído.
Y nosotros una caricia, un último beso y desde ese momento todo fue un
adiós.
de tierra colorada nos despedimos
Aquella tarde, aquella inolvidable tarde, ella la de los ojos claros
lloró, también yo lloré...
Nos encontramos allí, por ser este nuestro refugio, galpón de los gorriones,
amanecer de los zorzales, rincón de amores prohibidos.
Allí nos juramos amor, cariño, allí nos vieron las estrellas.
Allí descubrimos el mundo y recorrimos nuestras almas.
Recuerdo como ella, la de los ojos claros lloró, en la calida pero distinta
tarde de aquel otoño que no volverá.
Me gustaría cariño, que no hubiese pasado porque a través de tus ojos,
nos vimos, en un minuto, y allí nos entregamos plenamente a este sentimiento
tan puro y nuestro .
Mirándonos desde una chirca, un zorzal nos observó...
nos canto con la más dulce nota que hallamos oído.
Y nosotros una caricia, un último beso y desde ese momento todo fue un
adiós.
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