Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Esa tarde... ¡Que tarde! Iluminaron dos lágrimas el sol. Fue enterrado mi cuerpo en un abrazo. Y se levantó allí, en un lugar sin gloria. Un monumento a un corazón que murió olvidando su dolor. Diciéndote te amo.