Parral
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vaga constante mi mente,
recordando aquella tarde...
Cuando al pie de hermosa fuente
en un viejo mirador
teniendo como testigos
altas tapias centenarias,
con tapiz de madreselvas,
y tiernos aromas de flor
tomado de tu cintura,
aspirando tu cabello...
Te declaraba mi amor.
Cuanto gritaban tus ojos
de todo lo que me amabas,
de tu cariño infinito,
como sentíamos el viento
que agitaba tu vestido...Alborotando tu pelo.
Mientras mis labios probaban
de los tuyos, su sabor.
Esos tiempos, ya se fueron
ahora navego en memorias
que me acosan confundido
te escribo poemas de olvido
en caminos de dolor...
Porque tu vida ha partido
hasta el fondo de lo eterno,
donde yo quiero seguirte
y continuar abrazando
a tu infinito candor.
Ya no quiero ir por veredas
de caminos terrenales,
deseo las enredaderas
de tus brazos celestiales.
Las flores inmaculadas
de tus labios que ahora son...
Criaturas angelicales.
José de Jesús
recordando aquella tarde...
Cuando al pie de hermosa fuente
en un viejo mirador
teniendo como testigos
altas tapias centenarias,
con tapiz de madreselvas,
y tiernos aromas de flor
tomado de tu cintura,
aspirando tu cabello...
Te declaraba mi amor.
Cuanto gritaban tus ojos
de todo lo que me amabas,
de tu cariño infinito,
como sentíamos el viento
que agitaba tu vestido...Alborotando tu pelo.
Mientras mis labios probaban
de los tuyos, su sabor.
Esos tiempos, ya se fueron
ahora navego en memorias
que me acosan confundido
te escribo poemas de olvido
en caminos de dolor...
Porque tu vida ha partido
hasta el fondo de lo eterno,
donde yo quiero seguirte
y continuar abrazando
a tu infinito candor.
Ya no quiero ir por veredas
de caminos terrenales,
deseo las enredaderas
de tus brazos celestiales.
Las flores inmaculadas
de tus labios que ahora son...
Criaturas angelicales.
José de Jesús