lu4
Poeta recién llegado
Los días pasando
y sigo pensando ¿aún sentirá algo por mí?,”
Te eh vuelto a ver.
Aquel hombre caminaba,
sin darse cuenta una sonrisa salió de repente,
cuando a una dama miro a lo lejos.
“Que bella te vez
Aunque no fue como deseara”.
Exclamo en vos baja.
Aquella mujer se veía tan alegre,
como nadie más en este mundo,
El tan solo se quedó admirándola,
observo como besaba aquel hombre
que claro, con el que casado se encontraba.
Siguió su andar, y en silencio
aquella pregunta que minutos antes se hacía,
por fin tuvo respuesta.
¿Por qué termino todo? Se preguntó.
Se dio cuenta, que tan solo callo
y nunca, ni una palabra había dicho,
Que solo decidió olvidar y seguir un camino de soledad;
Aunque día y noche se preguntara
¿Cómo estará?
No se sabe si fue su sonrisa que hacia parecer que todo estaría bien,
Si fueron sus abrazos, que desprendían calidez,
Las tardes largas, donde parecía que el tiempo no pasaba al platicar
O aquellos besos que se clavaron en lo más profundo de su ser.
Al final ya nada importaba,
El tan solo siguió andando
y con cada paso que daba su sonrisa más grande se hacía,
mientras aquella lagrima se confundía con la briza que lo rodeaba
y con un suspiro se despidió
aunque ella jamás lo sabrá.
y sigo pensando ¿aún sentirá algo por mí?,”
Te eh vuelto a ver.
Aquel hombre caminaba,
sin darse cuenta una sonrisa salió de repente,
cuando a una dama miro a lo lejos.
“Que bella te vez
Aunque no fue como deseara”.
Exclamo en vos baja.
Aquella mujer se veía tan alegre,
como nadie más en este mundo,
El tan solo se quedó admirándola,
observo como besaba aquel hombre
que claro, con el que casado se encontraba.
Siguió su andar, y en silencio
aquella pregunta que minutos antes se hacía,
por fin tuvo respuesta.
¿Por qué termino todo? Se preguntó.
Se dio cuenta, que tan solo callo
y nunca, ni una palabra había dicho,
Que solo decidió olvidar y seguir un camino de soledad;
Aunque día y noche se preguntara
¿Cómo estará?
No se sabe si fue su sonrisa que hacia parecer que todo estaría bien,
Si fueron sus abrazos, que desprendían calidez,
Las tardes largas, donde parecía que el tiempo no pasaba al platicar
O aquellos besos que se clavaron en lo más profundo de su ser.
Al final ya nada importaba,
El tan solo siguió andando
y con cada paso que daba su sonrisa más grande se hacía,
mientras aquella lagrima se confundía con la briza que lo rodeaba
y con un suspiro se despidió
aunque ella jamás lo sabrá.