draco7
Draco Antares
¡Qué días aquellos
en que me engalanaba
con tu belleza!
Cuando me vestia
con tus sonrisas
y me alegraba
con una mirada
de tus pupilas
enternecidas por
la sencilles de
tus sentimientos.
¡Qué días aquellos
de juegos y risas!
Horas de alegría
y convivencia,
cuando juntos
caminabamos por un
mismo destino,
por un mismo
presente.
Cuando me alimentaba
con tu compañía,
y vivia a causa
de tu candidez;
tu nobleza era
mi felicidad
y el roce
de tu fresca piel
mi pasión.
¡Qué días aquellos!,
cuando por las noches
me cobijaba tu perfume
y mis sueños eran
todos tuyos.
Cuando por las mañanas
pensaba en nuestro
encuentro, en tu belleza,
en que te vería
nuevamente para
alegrar mi vida
sin razón.
¡Qué días aquellos!,
no se compara el ayer
lleno de felicidad
al presente vacío
de tus sonrisas,
al hoy que estoy
viviendo sin tus
miradas.
en que me engalanaba
con tu belleza!
Cuando me vestia
con tus sonrisas
y me alegraba
con una mirada
de tus pupilas
enternecidas por
la sencilles de
tus sentimientos.
¡Qué días aquellos
de juegos y risas!
Horas de alegría
y convivencia,
cuando juntos
caminabamos por un
mismo destino,
por un mismo
presente.
Cuando me alimentaba
con tu compañía,
y vivia a causa
de tu candidez;
tu nobleza era
mi felicidad
y el roce
de tu fresca piel
mi pasión.
¡Qué días aquellos!,
cuando por las noches
me cobijaba tu perfume
y mis sueños eran
todos tuyos.
Cuando por las mañanas
pensaba en nuestro
encuentro, en tu belleza,
en que te vería
nuevamente para
alegrar mi vida
sin razón.
¡Qué días aquellos!,
no se compara el ayer
lleno de felicidad
al presente vacío
de tus sonrisas,
al hoy que estoy
viviendo sin tus
miradas.