Ramon F.Neira
Un viajero anhelando ser poeta
Que pesar que no estés aquí
A las seis y media
Cuando suena la alarma
El segundero me trae a ti
El minutero se te acomoda
Yo me despierto junto a ti
Soñando que vuelves
Que el cubre lecho de tu amor
Arropa nuestro orgasmo
Viviendo en uno eterno
Amor imaginado y real
Remojado de los deseos
De mis anhelos de nuestros años juntos
Tu historia junto a mi
Mis días interrumpidos
En tu calendario
Que dicha que estés aquí
Para que tu silueta se funda
En el clímax de mi amor
Para que acomodes mis días
Y el segundero de mi reloj
Se detenga ante tus ojos
Y se muera aferrado a tu risa
Y tu espalda esquiva
Penetre en mi cuerpo erguido
Y mis manos vacíos se llenen
De tu encanto delicioso
Y tu libido mortal me llene
Para quedarse sellado en mi
Que pesar que no estés aquí
Y que las seis nos sorprenda
Contemplando un atardecer
Entrelazados en un abrazo
Enredados en mil te amos
Y que tus labios rojizos
Se enchufen a mis tez perdida
A las seis y media
Cuando suena la alarma
El segundero me trae a ti
El minutero se te acomoda
Yo me despierto junto a ti
Soñando que vuelves
Que el cubre lecho de tu amor
Arropa nuestro orgasmo
Viviendo en uno eterno
Amor imaginado y real
Remojado de los deseos
De mis anhelos de nuestros años juntos
Tu historia junto a mi
Mis días interrumpidos
En tu calendario
Que dicha que estés aquí
Para que tu silueta se funda
En el clímax de mi amor
Para que acomodes mis días
Y el segundero de mi reloj
Se detenga ante tus ojos
Y se muera aferrado a tu risa
Y tu espalda esquiva
Penetre en mi cuerpo erguido
Y mis manos vacíos se llenen
De tu encanto delicioso
Y tu libido mortal me llene
Para quedarse sellado en mi
Que pesar que no estés aquí
Y que las seis nos sorprenda
Contemplando un atardecer
Entrelazados en un abrazo
Enredados en mil te amos
Y que tus labios rojizos
Se enchufen a mis tez perdida