vronte
Poeta infiel al portal
Arbórea.
La textura de mis brazos y la sequedad de mi cabello
mas la adustez de la mirada y los ojos sin destello.
Primero en aceptar que soy ramas secas donde todo va por dentro.
La intensidad,
y su furor.
El nerviosismo,
y su candor.
La compasión,
y el amor.
La perversión
y la pasión.
Todo dentro, callado oculto y quieto…
Se que el brillo de palabras y locuacidad de ademanes los cautiva. Pero la expresividad manifestante
refleja una pobreza interior que es aplastante.
Aún así atrae a los andantes quienes la admiran en todo instante
sin vislumbrar que es la quieta contención
lo que en verdad contiene todo el potencial acción.
Es el poder de los agujeros negros,
con su infinita gravedad en los adentros…
Tanta fuerza oculta albergando,
ni tan solo la luz puede escapar de su llamado.
No olviden, me dijo un extraño viejo, que la luna es un reflejo.
Por tanto no seáis infantiles al admirar…
algo que ha robado luz ajena para así brillar.
Es en el silencio y la soledad
es en la noche quieta y en la inmensidad
donde todo lo perdurable verdaderamente se gesta
quedando frente a nuestros ojos como si fuese una sagrada ofrenda.
Y aquello nos deja en una curiosa posición:
nos grita que no usemos solo los ojos para descubrir su donación.
Nos invita a estar presentes sin apremios,
abrirnos dulcemente, dejar que nos permee la emoción.
Que ha llegado la hora de cortar toda ilusión.
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