Y tantas veces te siento, entre las frondosidades y maravillas...
y entre las panteras aladas…
entre templos de ébano y caricias de olas etéreas…
y las cerámicas de la ciudad santa,
y los cangrejos con sus castañuelas por las ramas,
en un constante festival de la amistad…
y los molinos de los nervios transparentes,
y los tucanes inventores por esos vientos frutales…
y los latidos libres por esas ideas libres…
y esos archipiélagos que nos esperan, repletos de llamadas vírgenes…