calvared
Poeta veterano y reconocido en el portal.
Rodaron perlas salobres
de la mejilla hasta el suelo,
cayeron sobre la sangre
salpicando los recuerdos.
La vida batió sus alas
y se elevó hacia los cielos
dejando tras sí la estela
de los amores añejos.
Mancha carmesí de amores
que se extendía a destiempo
cubrió de pronto la arena
con un presagio de negro.
Quedó la viuda en llanto
con la impotencia por medio
buscando un tibio respiro,
clamando justicia al cielo.
Yacía en tinte de grana,
con un clavel en el pecho,
inerte, su amor perdido
por la frialdad del acero.
No supo jamás razones
que tuvo aquel pendenciero
para clavar en su pecho
aroma de crisantemos.
Luego un soplo de brisa
con el vuelo de ocho cuervos
cerraron la historia en luto
con una luna de negro.
de la mejilla hasta el suelo,
cayeron sobre la sangre
salpicando los recuerdos.
La vida batió sus alas
y se elevó hacia los cielos
dejando tras sí la estela
de los amores añejos.
Mancha carmesí de amores
que se extendía a destiempo
cubrió de pronto la arena
con un presagio de negro.
Quedó la viuda en llanto
con la impotencia por medio
buscando un tibio respiro,
clamando justicia al cielo.
Yacía en tinte de grana,
con un clavel en el pecho,
inerte, su amor perdido
por la frialdad del acero.
No supo jamás razones
que tuvo aquel pendenciero
para clavar en su pecho
aroma de crisantemos.
Luego un soplo de brisa
con el vuelo de ocho cuervos
cerraron la historia en luto
con una luna de negro.