Lope
Poeta adicto al portal
Hago lo que deseo
soy lo que sueño,
no dejo mis sueños en manos de morfeo.
Le pongo empeño,
sudó la gota gorda
y en este mundo donde nada concuerda,
me enseño a mi mismo que todo se puede.
Y si quiero voy en vuelo,
toco el cielo con mis dedos,
tiro los dados
y cualquiera cosa lo resuelvo.
No espero en que será,
no me quedo en el quizá,
yo me elevo en vuelvo con la brisa
y el sudor de tu cadera.
Así me deslizo dentro de ti,
mientras el día llega a su fin
y así comienza otro,
despertando a tu lado
cada vez más enamorado,
tanto que tres segundos sin ti no lo soporto.
Seguimos tú y yo,
en el instante de un murmullo.
Jugamos a las mordidas,
te doy cuantas me pidas,
pues soy solamente tuyo.
Me tienes atrapado,
así bien enredado,
en tus sabanas
de domingo a sábado.
Todas las mañanas
me despierto pensando en ti.
Si veo abierta la ventana,
yo sé que estarás ahí.
Puesto que tu sexo y tu pasión
son infinitamente inigualables,
pues eres tan increíble,
que uniste los cables de mi corazón.
Y a quién sea que me haya puesto en frente de ti, os agradezco,
pues me enamoré de tus perfectas imperfecciones,
inspiras mis canciones, revives mis emociones,
diste vida a este hombre y es por eso que contigo cada día amanezco.
Desde que te conocí crezco poco a poco,
me vuelvo loco pero sigo fresco.
Te amo más y mi corazón en creciente,
mientras la luna mengua y tú aromatizas el ambiente.
soy lo que sueño,
no dejo mis sueños en manos de morfeo.
Le pongo empeño,
sudó la gota gorda
y en este mundo donde nada concuerda,
me enseño a mi mismo que todo se puede.
Y si quiero voy en vuelo,
toco el cielo con mis dedos,
tiro los dados
y cualquiera cosa lo resuelvo.
No espero en que será,
no me quedo en el quizá,
yo me elevo en vuelvo con la brisa
y el sudor de tu cadera.
Así me deslizo dentro de ti,
mientras el día llega a su fin
y así comienza otro,
despertando a tu lado
cada vez más enamorado,
tanto que tres segundos sin ti no lo soporto.
Seguimos tú y yo,
en el instante de un murmullo.
Jugamos a las mordidas,
te doy cuantas me pidas,
pues soy solamente tuyo.
Me tienes atrapado,
así bien enredado,
en tus sabanas
de domingo a sábado.
Todas las mañanas
me despierto pensando en ti.
Si veo abierta la ventana,
yo sé que estarás ahí.
Puesto que tu sexo y tu pasión
son infinitamente inigualables,
pues eres tan increíble,
que uniste los cables de mi corazón.
Y a quién sea que me haya puesto en frente de ti, os agradezco,
pues me enamoré de tus perfectas imperfecciones,
inspiras mis canciones, revives mis emociones,
diste vida a este hombre y es por eso que contigo cada día amanezco.
Desde que te conocí crezco poco a poco,
me vuelvo loco pero sigo fresco.
Te amo más y mi corazón en creciente,
mientras la luna mengua y tú aromatizas el ambiente.