ARPA EÓLICA
Cantabas tu canción desde la bruma,
oculta, como nube o como árbol.
Espíritu sonoro, música viva eras,
arpa de todos los vientos que alguna vez tañí.
Te recuerdo en el cántico continuo
de las olas tejiendo espumas o versos.
Te recuerdo -o sólo fue sueño- forma sutil
que albergabas todas las presencias.
Cantabas tu canción; aún vives en su eco
trizado, roto como cristal frágil, tan sonoro.
Pequeño secreto mío, recuérdame:
soy la tibia brisa que una vez te hizo sonar.
Ahora eres distancia o trémulo amanecer,
residuos de esperanza para una luz nueva,
la que alumbre mis pasos renacidos hacia tí.
Aunque otros vientos te animen, sigue, amada, tu canción.
Cantabas tu canción desde la bruma,
oculta, como nube o como árbol.
Espíritu sonoro, música viva eras,
arpa de todos los vientos que alguna vez tañí.
Te recuerdo en el cántico continuo
de las olas tejiendo espumas o versos.
Te recuerdo -o sólo fue sueño- forma sutil
que albergabas todas las presencias.
Cantabas tu canción; aún vives en su eco
trizado, roto como cristal frágil, tan sonoro.
Pequeño secreto mío, recuérdame:
soy la tibia brisa que una vez te hizo sonar.
Ahora eres distancia o trémulo amanecer,
residuos de esperanza para una luz nueva,
la que alumbre mis pasos renacidos hacia tí.
Aunque otros vientos te animen, sigue, amada, tu canción.