Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Arquitecto ingenioso del tiempo,
tú, que vuelas esplendoroso en la expansión,
casi invisible a la vista de los ordinarios gentiles
que se la pasan ignorando cualquier síndrome de tristeza
cuando en realidad son más escasas su alegrías.
A ti, te dedico esta lágrima
que digna a desaparecer
por querer brillar más y más en el firmamento.
Porque en verdad yo quiero
que me noten tus ojos desde lejos,
que me mires dios de viento
y te des cuenta que se me van los días en silencio.
Quiero que veas desde la tierra gema
y que puedas quitarme del hades que me inflama la vida,
haciéndome como una flor renovada
que no padezca la enfermedad salada
de no escuchar esta palabra a mi amado...mío.
Así que te lo llevas
hacia lo más profundo del sistema.
A unas leguas de mi vida,
al tiempo distinto y distante
donde la polilla y el moho no pueden consumir,
y ni siquiera yo
puedo conquistar con mis barcos
cargados de besos
su atención inconclusa.
Arquitecto ingenioso del tiempo,
devuélvemelo como lo que era.
Llévate mi alma en despojo
por un segundo que me des a su lado.
Yo te juro,
que en ese instante que me designes
de mi corazón surgirá hasta lo imposible
y en él viviré
con el propósito de mi callar.
tú, que vuelas esplendoroso en la expansión,
casi invisible a la vista de los ordinarios gentiles
que se la pasan ignorando cualquier síndrome de tristeza
cuando en realidad son más escasas su alegrías.
A ti, te dedico esta lágrima
que digna a desaparecer
por querer brillar más y más en el firmamento.
Porque en verdad yo quiero
que me noten tus ojos desde lejos,
que me mires dios de viento
y te des cuenta que se me van los días en silencio.
Quiero que veas desde la tierra gema
y que puedas quitarme del hades que me inflama la vida,
haciéndome como una flor renovada
que no padezca la enfermedad salada
de no escuchar esta palabra a mi amado...mío.
Así que te lo llevas
hacia lo más profundo del sistema.
A unas leguas de mi vida,
al tiempo distinto y distante
donde la polilla y el moho no pueden consumir,
y ni siquiera yo
puedo conquistar con mis barcos
cargados de besos
su atención inconclusa.
Arquitecto ingenioso del tiempo,
devuélvemelo como lo que era.
Llévate mi alma en despojo
por un segundo que me des a su lado.
Yo te juro,
que en ese instante que me designes
de mi corazón surgirá hasta lo imposible
y en él viviré
con el propósito de mi callar.