Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Arranques de furias
A la dama escondida
entre el disfraz de la fiesta,
le espera un mundo sin mundo,
le espera la espesa salida.
Al señor de los trajes
que lleva corbatas que chillan,
las fiestas le salen
en brillos y cantes
con su colorada camisa.
Al amor, que no espera,
también los desplantes
le dejan el aire que pinta,
la dulce canción de una lágrima
de ser una amor sin amante.
Y hay pasiones donde hay regresos,
y hay lascivias en las lujurias...
¿Qué son tormentas sin besos,
si hay deseos no presos
que son arranques de furias?
Mas, debe haber un permiso
que en paz siempre viene y no llega,
de ser el amor compromiso
si no se obtiene la venia.
Así abrasaba la dama
del cuento distinto de aquel,
llevando un vestido de fama
prendido el amor sin querer,
que enciende del árbol la llama
y el árbol se queda pincel.
A la dama escondida
entre el disfraz de la fiesta,
le espera un mundo sin mundo,
le espera la espesa salida.
Al señor de los trajes
que lleva corbatas que chillan,
las fiestas le salen
en brillos y cantes
con su colorada camisa.
Al amor, que no espera,
también los desplantes
le dejan el aire que pinta,
la dulce canción de una lágrima
de ser una amor sin amante.
Y hay pasiones donde hay regresos,
y hay lascivias en las lujurias...
¿Qué son tormentas sin besos,
si hay deseos no presos
que son arranques de furias?
Mas, debe haber un permiso
que en paz siempre viene y no llega,
de ser el amor compromiso
si no se obtiene la venia.
Así abrasaba la dama
del cuento distinto de aquel,
llevando un vestido de fama
prendido el amor sin querer,
que enciende del árbol la llama
y el árbol se queda pincel.