kyque
Poeta recién llegado
Con el sonido de la noche,
atado a tu respiración,
así duérmeme entre el velo,
de tu piel y tu sudor.
Que tus brazos sean sabanas,
que tus manos curen mis sueños,
que la noche nos alcance,
para decirnos te amo, te quiero.
Que en la madrugada de tu locura,
y en el despertar de mi deseo,
conciliemos en nuestros ojos,
la felicidad de nuestro desvelo.
Arrúllame el alma, tiernamente,
con el vaivén de tus labios,
en mi frente, en mi consuelo,
para bajarte una estrella,
y dormirnos por siempre, en ella.
atado a tu respiración,
así duérmeme entre el velo,
de tu piel y tu sudor.
Que tus brazos sean sabanas,
que tus manos curen mis sueños,
que la noche nos alcance,
para decirnos te amo, te quiero.
Que en la madrugada de tu locura,
y en el despertar de mi deseo,
conciliemos en nuestros ojos,
la felicidad de nuestro desvelo.
Arrúllame el alma, tiernamente,
con el vaivén de tus labios,
en mi frente, en mi consuelo,
para bajarte una estrella,
y dormirnos por siempre, en ella.