Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
Artificiosamente bella
Bella, artificiosamente bella;
en declive rodando tu decencia,
olvidando consejos y enseñanzas
de tu madre, por la dura pendiente
con rocas enclavadas siempre;
y al final, a tu cuerpo lastimado
solo consuela el ardiente rocío
que recorre tu cara, semejando
la misma pendiente por la que rodaras.
Mas en cabeza ajena no se aprende;
y tú tan bella, artificiosamente bella,
dejaste abandonada tu consciencia
sin importarte futuras consecuencias
que marcarán el rumbo de tu vida.
¡Ay, juventud, quieres avorazada
comerte el mundo entero;
y es el mundo el que te come
de un bocado, como si nada!
Bella, artificiosamente bella;
en declive rodando tu decencia,
olvidando consejos y enseñanzas
de tu madre, por la dura pendiente
con rocas enclavadas siempre;
y al final, a tu cuerpo lastimado
solo consuela el ardiente rocío
que recorre tu cara, semejando
la misma pendiente por la que rodaras.
Mas en cabeza ajena no se aprende;
y tú tan bella, artificiosamente bella,
dejaste abandonada tu consciencia
sin importarte futuras consecuencias
que marcarán el rumbo de tu vida.
¡Ay, juventud, quieres avorazada
comerte el mundo entero;
y es el mundo el que te come
de un bocado, como si nada!
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