Asesina del amor.

aura

Poeta asiduo al portal
Ante la mirada feroz de los presentes
se encuentra en el estrado una mujer
y de observar aquel dolor ya los presentes
comienzan lentamente a enmudecer.

Sereno y frío el fiscal, con faz de hielo
lanza su acusación de odio cargada
tan llena de rencor y de recelo
ante la turbia hostil de odio cegada.

¡Ahí la tienen señores, es la asesina!
la mujer sin piedad, la que destruye,
la mujer sin entrañas, la ladina,
la que clava el puñal y luego huye.

Es la mujer malvada y desquiciada
que mato sin piedad a quien le amaba
a aquel que con sus besos la hizo amada
a aquel que con dulzura la adoraba.

Y como le pago con cruel vileza
con saña criminal...que cobardía
matarle sin piedad...cuanta bajeza
le arranco el corazón de forma impía.

El fiscal calló; la gente enloquecida
con ira contenida grito al momento:
¡Denle pena ejemplar, la merecida!
que esa pena le lleve a un gran tormento.

Habló por fin el juez sereno y fuerte
diciendo: esta mujer tiene derecho
que hable y lo que diga será su suerte.
¡Silencio! grita el juez al ruido hecho.

Soy culpable señores yo le he matado
y mi delito aquí fue ser cobarde
por que miedo sentí de haberlo amado
y por miedo mate por ser cobarde.

Más mienten los que dicen que con gusto
el corazón le arranqué...miente la plebe
yo le mate con mi alma a disgusto
lo mate con dolor de un golpe breve.

Mis palabras tan crueles fueron veneno
que dañaron de muerte su corazón
no te quiero le dije con voz de trueno
y clavé infame daga al corazón.

¡Jamás he de olvidar aquella noche!
en que llorando de dolor me dijo:
no esperes de mi alma ni un reproche
y lo dijo besando un crucifijo.

Y pudo más mi miedo y cobardía
que el gran amor que le jurará un día
y me marche dejando en agonía
a un corazón que de dolor moría.

Esta es mi historia señores del jurado
así maté a un corazón un día
y si por ello el mundo me ha juzgado
nada me importa porque con él se fue mi vida.

Yo te sentencio: dijo el juez desde el estrado
a que a su alma le des la salvación
serán tus rejas los brazos que has dejado
y tu castigo sanar su corazón.

l
 
Ante la mirada feroz de los presentes
se encuentra en el estrado una mujer
y de observar aquel dolor ya los presentes
comienzan lentamente a enmudecer.

Sereno y frío el fiscal, con faz de hielo
lanza su acusación de odio cargada
tan llena de rencor y de recelo
ante la turbia hostil de odio cegada.

¡Ahí la tienen señores, es la asesina!
la mujer sin piedad, la que destruye,
la mujer sin entrañas, la ladina,
la que clava el puñal y luego huye.

Es la mujer malvada y desquiciada
que mato sin piedad a quien le amaba
a aquel que con sus besos la hizo amada
a aquel que con dulzura la adoraba.

Y como le pago con cruel vileza
con saña criminal...que cobardía
matarle sin piedad...cuanta bajeza
le arranco el corazón de porma impía.

El fiscal calló; la gente enloquecida
con ira contenida grito al momento:
¡Denle pena ejemplar, la merecida!
que esa pena le lleve a un gran tormento.

Habló por fin el juez sereno y fuerte
diciendo: esta mujer tiene derecho
que hable y lo que diga será su suerte.
¡Silencio! grita el juez al ruido hecho.

Soy culpable señores yo le he matado
y mi delito aquí fue ser cobarde
por que miedo sentí de haberlo amado
y por miedo mate por ser cobarde.

Más mienten los que dicen que con gusto
el corazón le arranqué...miente la plebe
yo le mate con mi alma a disgusto
lo mate con dolor de un golpe breve.

Mis palabras tan crueles fueron veneno
que dañaron de muerte su corazón
no te quiero le dije con voz de trueno
y clavé infame daga al corazón.

¡Jamás he de olvidar aquella noche!
en que llorando de dolor me dijo:
no esperes de mi alma ni un reproche
y lo dijo besando un crucifijo.

Y pudo más mi miedo y cobardía
que el gran amor que le jerará un día
y me marche dejando en agonía
a un corazón que de dolor moría.

Esta es mi historia señores del jurado
así maté a un corazón un día
y si por ello el mundo me ha juzgado
nada me importa porque con él se fue mi vida.

Yo te sentencio: dijo el juez desde el estrado
a que a su alma le des la salvación
serán tus rejas los brazos que has dejado
y tu castigo sanar su corazón.

l


Querida Aura bella poesia tu asesina del amor pero la mas radiante hermoso ritmo tiene tu poema hay momentos dulces otros mas duros pero tu poesia hermosa grata para ser leida me encanto leerte poetisa besos amiga mia.
 
Francisco Iván Pazualdo;1158889 dijo:
Querida Aura bella poesia tu asesina del amor pero la mas radiante hermoso ritmo tiene tu poema hay momentos dulces otros mas duros pero tu poesia hermosa grata para ser leida me encanto leerte poetisa besos amiga mia.
Iván muchas gracias por leer y comentar mi poema, eres una gran amigo, cuidate y besos para tí.
 
Poema Por Momentos Crueles Y Otros Con Tanto Amor...me Gusto Mucho Tu Triste Historia....por Cobardia Muchas Veces Se Pierde El Amor...besos Y Mil Abrazos
 
Poema Por Momentos Crueles Y Otros Con Tanto Amor...me Gusto Mucho Tu Triste Historia....por Cobardia Muchas Veces Se Pierde El Amor...besos Y Mil Abrazos
Hola Clau mil gracias por tus bellos comentarios y es verdad cuantas cosas dejamos pasar por cobardia.
Un abrazo.


Claudia
 
Gran escrito amiga , de una hermosa entrega en su propia razon , saludos desde aqui jess
 
Asesinar El Amor Es Algo Que Sule Pasar,mas Caro El Precio Q Se Ha D Pagar Por Semejante Crimen,el Miedo Jamas Nos Deja Ser Felices,
Un Gusto Aura Hermanita,y Un Placer Leerte
Besos
 
Ante la mirada feroz de los presentes
se encuentra en el estrado una mujer
y de observar aquel dolor ya los presentes
comienzan lentamente a enmudecer.

Sereno y frío el fiscal, con faz de hielo
lanza su acusación de odio cargada
tan llena de rencor y de recelo
ante la turbia hostil de odio cegada.

¡Ahí la tienen señores, es la asesina!
la mujer sin piedad, la que destruye,
la mujer sin entrañas, la ladina,
la que clava el puñal y luego huye.

Es la mujer malvada y desquiciada
que mato sin piedad a quien le amaba
a aquel que con sus besos la hizo amada
a aquel que con dulzura la adoraba.

Y como le pago con cruel vileza
con saña criminal...que cobardía
matarle sin piedad...cuanta bajeza
le arranco el corazón de forma impía.

El fiscal calló; la gente enloquecida
con ira contenida grito al momento:
¡Denle pena ejemplar, la merecida!
que esa pena le lleve a un gran tormento.

Habló por fin el juez sereno y fuerte
diciendo: esta mujer tiene derecho
que hable y lo que diga será su suerte.
¡Silencio! grita el juez al ruido hecho.

Soy culpable señores yo le he matado
y mi delito aquí fue ser cobarde
por que miedo sentí de haberlo amado
y por miedo mate por ser cobarde.

Más mienten los que dicen que con gusto
el corazón le arranqué...miente la plebe
yo le mate con mi alma a disgusto
lo mate con dolor de un golpe breve.

Mis palabras tan crueles fueron veneno
que dañaron de muerte su corazón
no te quiero le dije con voz de trueno
y clavé infame daga al corazón.

¡Jamás he de olvidar aquella noche!
en que llorando de dolor me dijo:
no esperes de mi alma ni un reproche
y lo dijo besando un crucifijo.

Y pudo más mi miedo y cobardía
que el gran amor que le jurará un día
y me marche dejando en agonía
a un corazón que de dolor moría.

Esta es mi historia señores del jurado
así maté a un corazón un día
y si por ello el mundo me ha juzgado
nada me importa porque con él se fue mi vida.

Yo te sentencio: dijo el juez desde el estrado
a que a su alma le des la salvación
serán tus rejas los brazos que has dejado
y tu castigo sanar su corazón.

l


Precioso poema. Me encanto sobremanera el veredicto..que es el final de este poema. Magnifico cierre.
Te felicito con mis estrellas y un fuerte abrazo.
Enrique
 
Asesinar El Amor Es Algo Que Sule Pasar,mas Caro El Precio Q Se Ha D Pagar Por Semejante Crimen,el Miedo Jamas Nos Deja Ser Felices,
Un Gusto Aura Hermanita,y Un Placer Leerte
Besos
Genesis hermanita que gusto y que placer tenerte entre mis versos, creo que en esta ocasión la sentencia a tal asesinato resulto bastante ligera.
Besos tambien para tí hermanita.
 
Precioso poema. Me encanto sobremanera el veredicto..que es el final de este poema. Magnifico cierre.
Te felicito con mis estrellas y un fuerte abrazo.
Enrique
Enrique gracias por tus lindas palabras y por tus luminosas estrellas, me alegra que te haya gustado el veredicto final.
Saludos y un gran abrazo.
 
Víctor Ugaz Bermejo;1166312 dijo:
Encontré a un te amo, sentado, triste y solo
que ha sucedido le pregunte, que estas agitado,
no se amar, ni como decirlo.
Lo sabes, si hasta callado lo has gritado.

Un verdadero honor leerte en esta majestuosa composición.
Hola Victor para mí todo un gran placer encontrarte entre mis letras, saludos.
 
Ante la mirada feroz de los presentes
se encuentra en el estrado una mujer
y de observar aquel dolor ya los presentes
comienzan lentamente a enmudecer.

Sereno y frío el fiscal, con faz de hielo
lanza su acusación de odio cargada
tan llena de rencor y de recelo
ante la turbia hostil de odio cegada.

¡Ahí la tienen señores, es la asesina!
la mujer sin piedad, la que destruye,
la mujer sin entrañas, la ladina,
la que clava el puñal y luego huye.

Es la mujer malvada y desquiciada
que mato sin piedad a quien le amaba
a aquel que con sus besos la hizo amada
a aquel que con dulzura la adoraba.

Y como le pago con cruel vileza
con saña criminal...que cobardía
matarle sin piedad...cuanta bajeza
le arranco el corazón de forma impía.

El fiscal calló; la gente enloquecida
con ira contenida grito al momento:
¡Denle pena ejemplar, la merecida!
que esa pena le lleve a un gran tormento.

Habló por fin el juez sereno y fuerte
diciendo: esta mujer tiene derecho
que hable y lo que diga será su suerte.
¡Silencio! grita el juez al ruido hecho.

Soy culpable señores yo le he matado
y mi delito aquí fue ser cobarde
por que miedo sentí de haberlo amado
y por miedo mate por ser cobarde.

Más mienten los que dicen que con gusto
el corazón le arranqué...miente la plebe
yo le mate con mi alma a disgusto
lo mate con dolor de un golpe breve.

Mis palabras tan crueles fueron veneno
que dañaron de muerte su corazón
no te quiero le dije con voz de trueno
y clavé infame daga al corazón.

¡Jamás he de olvidar aquella noche!
en que llorando de dolor me dijo:
no esperes de mi alma ni un reproche
y lo dijo besando un crucifijo.

Y pudo más mi miedo y cobardía
que el gran amor que le jurará un día
y me marche dejando en agonía
a un corazón que de dolor moría.

Esta es mi historia señores del jurado
así maté a un corazón un día
y si por ello el mundo me ha juzgado
nada me importa porque con él se fue mi vida.

Yo te sentencio: dijo el juez desde el estrado
a que a su alma le des la salvación
serán tus rejas los brazos que has dejado
y tu castigo sanar su corazón.

l


PLA...PLA..PLA....PLA...Y MAS APLAUSOS PARA
TI Y TU BELLA PLUMA ...QUE HERMOSO POEMA ...TE FELICITO
QUE DIOS TE LLENE DE AMOR Y FELICIDAD UN CARIÑO TRES BESITO CUIDATE POETISA....:::hug::::::hug::::::hug:::
 
PLA...PLA..PLA....PLA...Y MAS APLAUSOS PARA
TI Y TU BELLA PLUMA ...QUE HERMOSO POEMA ...TE FELICITO
QUE DIOS TE LLENE DE AMOR Y FELICIDAD UN CARIÑO TRES BESITO CUIDATE POETISA....:::hug::::::hug::::::hug:::
Saucedo me siento muy emocionada entre tantos aplausos un honor tenerte entre mis letras,:::hug:::
 

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