Roy Dávatoc
Poeta asiduo al portal
Caminando en un mar de sangre
descubre margaritas,
esperando
que en el fondo del mar
esté la calma ;
esa calma que es un abrazo
y se disfraza de perdón,
esa calma inquietante
que tiene los ojos de olvido
y nos alivia el dolor.
Es así como ella lucha
con las penas en un costal,
cargando el sufrimiento
del mundo de su alrededor,
como si fuera
mensajera de la muerte.
Así es ella:
Una simple y dulce princesa.
descubre margaritas,
esperando
que en el fondo del mar
esté la calma ;
esa calma que es un abrazo
y se disfraza de perdón,
esa calma inquietante
que tiene los ojos de olvido
y nos alivia el dolor.
Es así como ella lucha
con las penas en un costal,
cargando el sufrimiento
del mundo de su alrededor,
como si fuera
mensajera de la muerte.
Así es ella:
Una simple y dulce princesa.