TouchingGod
Poeta recién llegado
I
Mi voracidad es insaciable de ti,
y te aprieto con mis manos firmes
y tú carne se hace a mi piel
como un molde perfecto,
como una raíz que agarra y no suelta.
II
Eres todas las horas del día
acumuladas en un solo instante,
el instante en el que tu gemido
se mezcla con mi nombre
y te sientes poseída de forma
atroz,
de forma
dulce.
III
Arrasó tu sexo
como un macho cabrío,
como un huracán sin pausa,
como un volcán descontrolado,
como caudal de río desbordado,
como una marejada en alta mar,
y tú muy dueña de ti
te a abandonas a tu suerte
en mis brazos
sabiendo que siendo mis extremidades
en realidad ya son tus brazos en otro cuerpo,
y que ese salto de fe
no es tan salto.
IV
Cuando no estoy contigo
me sobro.
V
No basta con mi forma de quererte
y cada día invento un nuevo poema,
una nueva hazaña,
que haga nacer en ti
la alegría de vivir.
VI
Habrás conocido otros hombres,
pero nunca a un emperador romano.
VII
En el laberinto de tu cuerpo
observe cosidas cicatrices,
pude interpretar
el Kintsugi de tu historia personal,
pude amar cada una de tus victorias
y tus derrotas.
VIII
Cada noche que no te veo es silencio,
yo soy tu silencio.
IX
Quiero tus manos de artista
recorriendo mi cuerpo
y sentirme aquí en la tierra,
aunque ya esté en el cielo.
X
Mi corazón perdió el pronombre posesivo mío y este mundo espera hijos nuestros.
Mi voracidad es insaciable de ti,
y te aprieto con mis manos firmes
y tú carne se hace a mi piel
como un molde perfecto,
como una raíz que agarra y no suelta.
II
Eres todas las horas del día
acumuladas en un solo instante,
el instante en el que tu gemido
se mezcla con mi nombre
y te sientes poseída de forma
atroz,
de forma
dulce.
III
Arrasó tu sexo
como un macho cabrío,
como un huracán sin pausa,
como un volcán descontrolado,
como caudal de río desbordado,
como una marejada en alta mar,
y tú muy dueña de ti
te a abandonas a tu suerte
en mis brazos
sabiendo que siendo mis extremidades
en realidad ya son tus brazos en otro cuerpo,
y que ese salto de fe
no es tan salto.
IV
Cuando no estoy contigo
me sobro.
V
No basta con mi forma de quererte
y cada día invento un nuevo poema,
una nueva hazaña,
que haga nacer en ti
la alegría de vivir.
VI
Habrás conocido otros hombres,
pero nunca a un emperador romano.
VII
En el laberinto de tu cuerpo
observe cosidas cicatrices,
pude interpretar
el Kintsugi de tu historia personal,
pude amar cada una de tus victorias
y tus derrotas.
VIII
Cada noche que no te veo es silencio,
yo soy tu silencio.
IX
Quiero tus manos de artista
recorriendo mi cuerpo
y sentirme aquí en la tierra,
aunque ya esté en el cielo.
X
Mi corazón perdió el pronombre posesivo mío y este mundo espera hijos nuestros.