daw
Poeta asiduo al portal
Reciproca locura y cordura recurrente ante un efecto,
revueltas sin sentido de ese reloj biológico que te arruga,
momentos gastados por insanos actuales defectos,
y ante todo una minoría reducida de alguien que te ayuda.
Viviendo lo intenso como algo natural y así andamos,
con la frente más abajo que alguien que no tiene vista,
como locos en la vida, locos por el suelo caminado,
y buscando alguna cosa que en realidad no teníamos ni pistas.
Y al cuerpo lo usamos como rata de laboratorio con todo lo que haya,
drogas, políticas, religiones, odios, amores, ideas, sueño y perdición,
y de nuevo se revela el interior, internos gritos que nadie lo calla,
buscando sólo un poco de algo que parezca bendición.
Cuando el cuerpo ya no espera y pierde todo lo que encuentra,
cuando el mundo no te espera y sin más vas quedando hecho un viejo,
cuando la vida no sonríe demasiado, y ni los sueños te recuperan,
cuando lo más hiriente en tu vida sea verte en ese retrato del espejo.
Quizás algún día la voz del infierno a diario recurra nuestro tiempo,
y ya no tengamos que inventar una nueva búsqueda de sentidos,
pero igual sea dios o diablo quien rescate nuestro ser, no voy a estar quieto,
mientras tanto ocupare mi vida en recuperar lo que por ellos he perdido.
revueltas sin sentido de ese reloj biológico que te arruga,
momentos gastados por insanos actuales defectos,
y ante todo una minoría reducida de alguien que te ayuda.
Viviendo lo intenso como algo natural y así andamos,
con la frente más abajo que alguien que no tiene vista,
como locos en la vida, locos por el suelo caminado,
y buscando alguna cosa que en realidad no teníamos ni pistas.
Y al cuerpo lo usamos como rata de laboratorio con todo lo que haya,
drogas, políticas, religiones, odios, amores, ideas, sueño y perdición,
y de nuevo se revela el interior, internos gritos que nadie lo calla,
buscando sólo un poco de algo que parezca bendición.
Cuando el cuerpo ya no espera y pierde todo lo que encuentra,
cuando el mundo no te espera y sin más vas quedando hecho un viejo,
cuando la vida no sonríe demasiado, y ni los sueños te recuperan,
cuando lo más hiriente en tu vida sea verte en ese retrato del espejo.
Quizás algún día la voz del infierno a diario recurra nuestro tiempo,
y ya no tengamos que inventar una nueva búsqueda de sentidos,
pero igual sea dios o diablo quien rescate nuestro ser, no voy a estar quieto,
mientras tanto ocupare mi vida en recuperar lo que por ellos he perdido.
Última edición: