Zillah
Poeta recién llegado
Siempre serás desdichado,
dijo el demonio, que con
risa de hiena se robo mi trono.
Con tanta fuerza me
me hizo anhelar
un beso de mi madre.
Con más fuerza
me hizo recordar
que los muertos no besan.
Dios, ni siquiera
me tengo a mi mismo.
Que ciego dolor, yo solía ser rey.
Ni de mi tristeza soy dueño,
le pertenece a ese hermoso
súcubo de ojos azueles.
Se como se siente
ser dueño de todo
y perderlo todo.
Es tan indoloro lastimar.
Sus preciosas venas quise
suturar. Era todo tan rojo.
Merezco un descanso.
Merezco amor.
Yo he engañado a la muerte.
dijo el demonio, que con
risa de hiena se robo mi trono.
Con tanta fuerza me
me hizo anhelar
un beso de mi madre.
Con más fuerza
me hizo recordar
que los muertos no besan.
Dios, ni siquiera
me tengo a mi mismo.
Que ciego dolor, yo solía ser rey.
Ni de mi tristeza soy dueño,
le pertenece a ese hermoso
súcubo de ojos azueles.
Se como se siente
ser dueño de todo
y perderlo todo.
Es tan indoloro lastimar.
Sus preciosas venas quise
suturar. Era todo tan rojo.
Merezco un descanso.
Merezco amor.
Yo he engañado a la muerte.