Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Atajos apopléjicos y ácidos
Ultrajando las coordenadas,
eyaculando la ferocidad del cabaret
de azufre, no se donde se revive
la electricidad de los días ásperos,
me asusta la inhalación de los cascabeles
que se cuelgan inconscientes de un suicidio.
Se me acaba el imperativo de allanar
mis causas bromistas, me cercioro
de la audiencia de quien amaina los aviones
que se caen nerviosos en los asteriscos
que hay en mis pupilas.
Sorprendido corro a destacar
el masoquismo invicto de pasar a ser cadáver
y orgía.
Una vez más interrumpo a los átomos
con sus decisiones malas
Atajos apopléjicos y ácidos.
Ultrajando las coordenadas,
eyaculando la ferocidad del cabaret
de azufre, no se donde se revive
la electricidad de los días ásperos,
me asusta la inhalación de los cascabeles
que se cuelgan inconscientes de un suicidio.
Se me acaba el imperativo de allanar
mis causas bromistas, me cercioro
de la audiencia de quien amaina los aviones
que se caen nerviosos en los asteriscos
que hay en mis pupilas.
Sorprendido corro a destacar
el masoquismo invicto de pasar a ser cadáver
y orgía.
Una vez más interrumpo a los átomos
con sus decisiones malas
Atajos apopléjicos y ácidos.