azur Poeta recién llegado 19 de Marzo de 2016 #1 su belleza garlaba en el atardecer y sus ojos como dos zafiros revoloteaban en el cielo y en mi alma. Mis ojos testigos de divino castigo.
su belleza garlaba en el atardecer y sus ojos como dos zafiros revoloteaban en el cielo y en mi alma. Mis ojos testigos de divino castigo.