Atmosféricas maneras de tenerte
Todo comienza con el torbellino
que sacude tus lacios cabellos,
cuando al besar tus labios tan bellos
siento que bebo exquisito vino.
La brisa del mar siento venir
al acariciar tu sensible piel,
que me hace anhelar toda la miel
que tu dulce aroma me hace sentir.
Al compartir tu respiración
rachas de viento nos hacen volar,
hecho que no nos permite notar
que cerca de allí, se forma un ciclón.
Ya tenemos cambios de temperatura
y en este punto no se ponen frenos,
cuando mis manos recorren tus senos
y a la vez contemplo, tu bella figura.
Todo es suspiro, no decimos nada,
se acoplan los cuerpos con armonía,
sucede que en medio de la travesía
nos gusta el vaivén de la marejada.
Y entonces estalla verdadera tormenta,
con truenos y rayos, lluvia incluida,
¡Hay huracán! Otra vez en la vida
hemos hecho el amor, y sin darnos cuenta.
Todo comienza con el torbellino
que sacude tus lacios cabellos,
cuando al besar tus labios tan bellos
siento que bebo exquisito vino.
La brisa del mar siento venir
al acariciar tu sensible piel,
que me hace anhelar toda la miel
que tu dulce aroma me hace sentir.
Al compartir tu respiración
rachas de viento nos hacen volar,
hecho que no nos permite notar
que cerca de allí, se forma un ciclón.
Ya tenemos cambios de temperatura
y en este punto no se ponen frenos,
cuando mis manos recorren tus senos
y a la vez contemplo, tu bella figura.
Todo es suspiro, no decimos nada,
se acoplan los cuerpos con armonía,
sucede que en medio de la travesía
nos gusta el vaivén de la marejada.
Y entonces estalla verdadera tormenta,
con truenos y rayos, lluvia incluida,
¡Hay huracán! Otra vez en la vida
hemos hecho el amor, y sin darnos cuenta.