Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ponte el disfraz de enfermera
y el enterizo de monja que compraste ayer,
las ganas que tenía de besarte a la primera,
se enredaron con mi boca y ya no te puedo perder.
Te perdiste de mis manías que no tenían motivo
y yo en cambio, he llegado de primero en la maratón,
cuando me besas, dominas todos mis sentidos
y me corre a más de mil el corazón.
Hubieras iniciado una guerra civil en mis labios,
una guerra mundial cerca de mi pantalón,
que se quede el Infierno sin diablos
para ponerlos todos a tu disposición.
Terrícolas y alienígenas en plan de amigos,
tus manos y las mías bailando una canción,
Kalimán y Solín sin rastro de enemigos,
y mis dedos soltando tu sujetador.
Atrévete a decirme lo que quieras
y a exigirme más de lo que exijo yo,
que se hunda mi Titanic cerca de tus caderas
y que hablen mal, los que no tienen pasión.
Hubieras iniciado un apocalipsis zombi en mis labios,
una nueva raza de humanos, sin cordura ni verdad,
que se aten a tu cuerpo mis manos
y que sigamos así, para la eternidad.
y el enterizo de monja que compraste ayer,
las ganas que tenía de besarte a la primera,
se enredaron con mi boca y ya no te puedo perder.
Te perdiste de mis manías que no tenían motivo
y yo en cambio, he llegado de primero en la maratón,
cuando me besas, dominas todos mis sentidos
y me corre a más de mil el corazón.
Hubieras iniciado una guerra civil en mis labios,
una guerra mundial cerca de mi pantalón,
que se quede el Infierno sin diablos
para ponerlos todos a tu disposición.
Terrícolas y alienígenas en plan de amigos,
tus manos y las mías bailando una canción,
Kalimán y Solín sin rastro de enemigos,
y mis dedos soltando tu sujetador.
Atrévete a decirme lo que quieras
y a exigirme más de lo que exijo yo,
que se hunda mi Titanic cerca de tus caderas
y que hablen mal, los que no tienen pasión.
Hubieras iniciado un apocalipsis zombi en mis labios,
una nueva raza de humanos, sin cordura ni verdad,
que se aten a tu cuerpo mis manos
y que sigamos así, para la eternidad.