PEQUEÑO GRANITO DE ANIS
Poeta asiduo al portal
Cuándo se levanta en desconsuelo
y se tiñe de fulgores lentamente
entonces se refleja el alma ardiente
en el espejo con antecesor del suelo.
Nada, nada puede matar un amor
que digno se entregó a ojos cerrados
vestido de inocencia bajo candados
aunque la boca abrigue gran clamor.
La dignidad como la corona de realeza
que porta el de acciones en justicia
que aún como víctima de gran malicia
se abrió manso al otro con certeza.
Qué todavía con las manos sangrantes
las limpió para acariciar un rostro nuevo
aún con las heridas de otro en sobrellevo
esperanzas creo cual caminantes.
Aún así, se toma la ilusión sin esperar
la tristeza llegue a romper la mente,
se entrega la vida y el cielo lentamente
sin creer que le vuelvan a engañar ©
y se tiñe de fulgores lentamente
entonces se refleja el alma ardiente
en el espejo con antecesor del suelo.
Nada, nada puede matar un amor
que digno se entregó a ojos cerrados
vestido de inocencia bajo candados
aunque la boca abrigue gran clamor.
La dignidad como la corona de realeza
que porta el de acciones en justicia
que aún como víctima de gran malicia
se abrió manso al otro con certeza.
Qué todavía con las manos sangrantes
las limpió para acariciar un rostro nuevo
aún con las heridas de otro en sobrellevo
esperanzas creo cual caminantes.
Aún así, se toma la ilusión sin esperar
la tristeza llegue a romper la mente,
se entrega la vida y el cielo lentamente
sin creer que le vuelvan a engañar ©