Aún duela la estocada ya escucha atentamente:
Tu sangre yo no valgo, por eso estoy seguro
de que soy simple galgo que nada bueno auguro:
No sé ofrecerte nada, mi aire no es suficiente...
Tu sostuve abrazada contra dolor y diente,
aún contra mi juicio por temor a marcarte.
No tiene beneficio ni honor el escaparte:
Te verás tan cansada como mi vida siente.
Entiende mi pecado, cual estigma escarlata:
El clero me condena desde nuestros encuentros,
por venganza he cargado tantas dagas de plata...
para matar la pena desde raíz y centros.
Mucha luz me ha negado por mi sangre mulata
departo nuestra cena quemando tantos dentros
¡Mira! Soy asesino.
Cargo con todo ello sin dolor y sin rabia
que desangra este sello tatuado por Arabia.
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd∴
Nada esta escrito... aún.
Proverbios 27:11
Se sabio hijo mío y regocija mi corazón
para que pueda responder
al que me está desafiando con escarnio.
Última edición:
::