AUN ME DUELA ESTOY DISPUESTO
Véalos, mi señora, atenta:
mis actos. Son sus obsequios:
mordedura de fiel perro,
resguardo de la tormenta,
maestro de los combatientes…
Los doy a su sabia casa.
Ahora quisiera ofrecerle
mi esperanza más amada
para hacer su casa eterna.
Aun me duela estoy dispuesto
a olvidarme, ¡aun sufriendo!,
de tomar su mano bella.
Véalos, mi señora, atenta:
mis actos. Son sus obsequios:
mordedura de fiel perro,
resguardo de la tormenta,
maestro de los combatientes…
Los doy a su sabia casa.
Ahora quisiera ofrecerle
mi esperanza más amada
para hacer su casa eterna.
Aun me duela estoy dispuesto
a olvidarme, ¡aun sufriendo!,
de tomar su mano bella.
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