Cada vez que te escribo me repito constantemente que esta será la última vez
Con un odio fingido te mando a la mierda y lo grito fuerte que ya no estaré postrado a tus pies
Pero eso dura mientras empiezo a recordarte
Y al paso de unos minutos este cuerpo marchito comienza a necesitarte.
Esta aberración tan absurda aun no ve la realidad
Y esta razón tan torpe no puede explicarme que ya no volverás
Mi corazón se prepara para vencer tu eterna frialdad
Y esta alma tan necia tiene fe en que lo comprenderás.
Aun cierro los ojos para sentir tus labios silenciosos
Me largo por un rato a recorrer aquellos lugares que frecuentábamos
Pero al llegar mis lágrimas inquietas me hacen divisar parajes borrosos
Y me invade la pregunta punzante, por qué demonios terminamos.
Aun no sé cuánto tiempo voy a llorar tu ausencia
Y aunque los recuerdos me provocan tristeza me dan pizcas de felicidad
Pero llega la realidad y la muy puta me desquicia
Al parecer disfruta tragarse mis segundos tranquilidad.
Y nuevamente prometo que esta es la última vez que te escribo
Pero eh de recordarte que tengo las mañas de un alcohólico empedernido
Solo puedo decirte que quizá algún día me largue para no volver jamás
Tal vez sea un domingo o quizá el día que deba descansar en paz.
Con un odio fingido te mando a la mierda y lo grito fuerte que ya no estaré postrado a tus pies
Pero eso dura mientras empiezo a recordarte
Y al paso de unos minutos este cuerpo marchito comienza a necesitarte.
Esta aberración tan absurda aun no ve la realidad
Y esta razón tan torpe no puede explicarme que ya no volverás
Mi corazón se prepara para vencer tu eterna frialdad
Y esta alma tan necia tiene fe en que lo comprenderás.
Aun cierro los ojos para sentir tus labios silenciosos
Me largo por un rato a recorrer aquellos lugares que frecuentábamos
Pero al llegar mis lágrimas inquietas me hacen divisar parajes borrosos
Y me invade la pregunta punzante, por qué demonios terminamos.
Aun no sé cuánto tiempo voy a llorar tu ausencia
Y aunque los recuerdos me provocan tristeza me dan pizcas de felicidad
Pero llega la realidad y la muy puta me desquicia
Al parecer disfruta tragarse mis segundos tranquilidad.
Y nuevamente prometo que esta es la última vez que te escribo
Pero eh de recordarte que tengo las mañas de un alcohólico empedernido
Solo puedo decirte que quizá algún día me largue para no volver jamás
Tal vez sea un domingo o quizá el día que deba descansar en paz.