GRECHKA LEE MALDONADO
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aquella tarde mi corazón suspiraba en un
Reencuentro, anidaba una ilusión de tornar
A la mirada de tus ojos, aquellos irradiaban
El matiz de una esperanza, me envolvías
Con el candor de tus ojos hechiceros
Cuán verdes como una selva en poderío
Paralizada frente a ti, aquellos ojos brujos
Me robaron el aliento, impidiendo sostenerte
La razón de mis deseos, petrificada quedo mí
Alma ante tu contemplación, renegando del
Calor que de tu cuerpo emanaba, embriagando
Mis más viles y sedientos deseos lujuriosos
Aun no comprendo el por que no cedí a aquel
Impulso, que salvaje me sumía a tu piel en el
Encanto de aquel momento,vinieron a mi mente
Tantos momentos encontrados, pensamientos
Bullían entre recuerdos que aceleraban mis intentos
Entretejiendo las añoranzas de mi cuerpo envilecido
Ahora que el tiempo me sorprende, aferrándose
Como hilos de ilusiones entre sueños quebrantados
Recuerdos que agonizan,aminorando el pesar de tu
Abandono, me refugio en el sustento de tu férvida
Mirada,me regocijo en el instante en que tu cuerpo
Acaricio al mío, pretendiendo detener las manecillas
Del tiempo en que mis deseos fueron tuyos
Esclavizando esos segundos en que en sueños
Accedí a los placeres de tu cuerpo
Aun no vislumbro la razón que me detuvo
Aquellos divinos ojos ,en que aquella tarde
Se inclinaron ante mi recato, desgarrando mí
Sentir y confinando tantos deseos al pozo
De sus hechizos y a la espera que agoniza
Lentamente entre la piel de mis quimeras
Reencuentro, anidaba una ilusión de tornar
A la mirada de tus ojos, aquellos irradiaban
El matiz de una esperanza, me envolvías
Con el candor de tus ojos hechiceros
Cuán verdes como una selva en poderío
Paralizada frente a ti, aquellos ojos brujos
Me robaron el aliento, impidiendo sostenerte
La razón de mis deseos, petrificada quedo mí
Alma ante tu contemplación, renegando del
Calor que de tu cuerpo emanaba, embriagando
Mis más viles y sedientos deseos lujuriosos
Aun no comprendo el por que no cedí a aquel
Impulso, que salvaje me sumía a tu piel en el
Encanto de aquel momento,vinieron a mi mente
Tantos momentos encontrados, pensamientos
Bullían entre recuerdos que aceleraban mis intentos
Entretejiendo las añoranzas de mi cuerpo envilecido
Ahora que el tiempo me sorprende, aferrándose
Como hilos de ilusiones entre sueños quebrantados
Recuerdos que agonizan,aminorando el pesar de tu
Abandono, me refugio en el sustento de tu férvida
Mirada,me regocijo en el instante en que tu cuerpo
Acaricio al mío, pretendiendo detener las manecillas
Del tiempo en que mis deseos fueron tuyos
Esclavizando esos segundos en que en sueños
Accedí a los placeres de tu cuerpo
Aun no vislumbro la razón que me detuvo
Aquellos divinos ojos ,en que aquella tarde
Se inclinaron ante mi recato, desgarrando mí
Sentir y confinando tantos deseos al pozo
De sus hechizos y a la espera que agoniza
Lentamente entre la piel de mis quimeras
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