german.maretto
Poeta recién llegado
Aún no me resigno
y es una especie de derrota:
la más rastrera de todas,
porque no se deja erradicar
y su rastro muta
con mis intelectualizaciones.
Aún no me resigno
¡y maldita mil veces sea!
porque nunca quiso tener
su vientre
lleno de incondicional paz,
su mirada
reflejando pensamientos de cristal,
su pubis
encendido de deseo como tea,
y sus alas,
que vuelen del principio al final.
Aún no me resigno
y sólo por eso la extraño.
y es una especie de derrota:
la más rastrera de todas,
porque no se deja erradicar
y su rastro muta
con mis intelectualizaciones.
Aún no me resigno
¡y maldita mil veces sea!
porque nunca quiso tener
su vientre
lleno de incondicional paz,
su mirada
reflejando pensamientos de cristal,
su pubis
encendido de deseo como tea,
y sus alas,
que vuelen del principio al final.
Aún no me resigno
y sólo por eso la extraño.