AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
Aun palpitan
Ese aroma de albahaca y los magnolios
en flor, me traen el recuerdo de tus besos
clandestinos, ¿¡recuerdas!? Tu mano sudorosa
y mis rodillas de saltimbanqui, soñando
con tus labios carnosos y el cabello anochecido,
cuando las palomas lanzaban amapolas a tus pies
Solamente la luna connivía con ese amor tuyo de día
y mío de noche. ¡Dios! qué inmenso tu poder
y qué inmenso ese amor que sorprendió el destino
Ya casi somos nada y casi nada queda, pero esos
besos, aun palpitan como sangre nueva en mi alma
Augus"
Ese aroma de albahaca y los magnolios
en flor, me traen el recuerdo de tus besos
clandestinos, ¿¡recuerdas!? Tu mano sudorosa
y mis rodillas de saltimbanqui, soñando
con tus labios carnosos y el cabello anochecido,
cuando las palomas lanzaban amapolas a tus pies
Solamente la luna connivía con ese amor tuyo de día
y mío de noche. ¡Dios! qué inmenso tu poder
y qué inmenso ese amor que sorprendió el destino
Ya casi somos nada y casi nada queda, pero esos
besos, aun palpitan como sangre nueva en mi alma
Augus"