Josimar Moran
Poeta fiel al portal
Aún se acuerda de mí
como insinuando tristeza,
negando con la cabeza
el pasado que yo fui.
Aún me acuerdo de ella
y se asoma la alegría,
recordar que ella fue mía
es la memoria más bella.
Mi amor todavía espera
el milagro de tenerte
frente a mí, volver a verte
trayendo la primavera.
Ayer supe que me extrañas
una vez cada mil años
y aunque se que son engaños
devorando mis entrañas,
aún me acuerdo de ella
y retorna la agonía
de saber que cada día
es sólo lejana estrella.
Mi fe, cada día espera
que un milagro se presente
y volvieras de repente
a pedirme que te quiera.
Mas el oráculo niega
la esperanza de un futuro
y el sueño se torna obscuro
y la fe continúa ciega.
Y en el devenir de sueños
e ilusiones postergados,
van quedando derrotados
los versos y los ensueños.
Mil instantes van muriendo
en lo inmenso de tu olvido,
ahogándose el gemido
del ruego que está gimiendo,
añorando los retazos
de un resquebrado pasado
y que en mi alma se ha quedado
recogiendo los pedazos
de nostalgias y tristezas
que habitan en mi memoria
repitiendo aquella historia
donde junto a mi regresas.
Aunque se que no está aquí
yo siempre me acuerdo de ella;
pero la cosa más bella
fue que este día nací
y ella preguntó por mí. . .
(Julio 25, septiembre 23, Octubre 06 y 26 de 2010)
como insinuando tristeza,
negando con la cabeza
el pasado que yo fui.
Aún me acuerdo de ella
y se asoma la alegría,
recordar que ella fue mía
es la memoria más bella.
Mi amor todavía espera
el milagro de tenerte
frente a mí, volver a verte
trayendo la primavera.
Ayer supe que me extrañas
una vez cada mil años
y aunque se que son engaños
devorando mis entrañas,
aún me acuerdo de ella
y retorna la agonía
de saber que cada día
es sólo lejana estrella.
Mi fe, cada día espera
que un milagro se presente
y volvieras de repente
a pedirme que te quiera.
Mas el oráculo niega
la esperanza de un futuro
y el sueño se torna obscuro
y la fe continúa ciega.
Y en el devenir de sueños
e ilusiones postergados,
van quedando derrotados
los versos y los ensueños.
Mil instantes van muriendo
en lo inmenso de tu olvido,
ahogándose el gemido
del ruego que está gimiendo,
añorando los retazos
de un resquebrado pasado
y que en mi alma se ha quedado
recogiendo los pedazos
de nostalgias y tristezas
que habitan en mi memoria
repitiendo aquella historia
donde junto a mi regresas.
Aunque se que no está aquí
yo siempre me acuerdo de ella;
pero la cosa más bella
fue que este día nací
y ella preguntó por mí. . .
(Julio 25, septiembre 23, Octubre 06 y 26 de 2010)