karim
Poeta recién llegado
AUN SI ME VOY
Cuando me vaya, amor, cuando me vaya
A un universo diferente y nuevo,
desde el éter añil de su atalaya,
buscaré el horizonte de tu playa
transida el alma de un dolor malevo.
Cuando deba partir de esta llanura,
deslindado mi ser de la materia,
esta pasión será mi desventura,
ya vedada a mi piel tu arboladura,
vagará en el caudal de su miseria.
cuando me vaya, amor, no habrá mañana,
tristes mis manos de tu piel ausentes,
al acercarse rozaran tu entraña,
con un deseo de caricia extraña
que aunque sienta mi alma, tu no sientes.
Si al menos el morir fuera la nada,
sin razón, sin sentir Sólo vacío,
no me angustiara tanto la jornada
que por sólo nacer, esta ligada
al devenir humano sin desvío.
Pero a pesar de mi esperanza loca,
de no sufrir por siempre la amargura
de ver tu rostro sin besar tu boca,
se que la fria muerte no disloca
nuestra esencia inmortal de su andadura.
Mas no es inútil corazón, ni en vano
esta agonía que a vivir me alienta,
que si amar duele, es propio del arcano;
y me ata el corazón nudo gordiano
que tu hermosura a desatar me tienta.
Te amo pues y con mi amor valiente,
no hay duda alguna, ni temor que pueda
secar mi amor, porque en tu tibia fuente
bebe mi alma y lo que mi alma siente,
aun si me voy, dentro de tu alma queda.
KARIM
Cuando me vaya, amor, cuando me vaya
A un universo diferente y nuevo,
desde el éter añil de su atalaya,
buscaré el horizonte de tu playa
transida el alma de un dolor malevo.
Cuando deba partir de esta llanura,
deslindado mi ser de la materia,
esta pasión será mi desventura,
ya vedada a mi piel tu arboladura,
vagará en el caudal de su miseria.
cuando me vaya, amor, no habrá mañana,
tristes mis manos de tu piel ausentes,
al acercarse rozaran tu entraña,
con un deseo de caricia extraña
que aunque sienta mi alma, tu no sientes.
Si al menos el morir fuera la nada,
sin razón, sin sentir Sólo vacío,
no me angustiara tanto la jornada
que por sólo nacer, esta ligada
al devenir humano sin desvío.
Pero a pesar de mi esperanza loca,
de no sufrir por siempre la amargura
de ver tu rostro sin besar tu boca,
se que la fria muerte no disloca
nuestra esencia inmortal de su andadura.
Mas no es inútil corazón, ni en vano
esta agonía que a vivir me alienta,
que si amar duele, es propio del arcano;
y me ata el corazón nudo gordiano
que tu hermosura a desatar me tienta.
Te amo pues y con mi amor valiente,
no hay duda alguna, ni temor que pueda
secar mi amor, porque en tu tibia fuente
bebe mi alma y lo que mi alma siente,
aun si me voy, dentro de tu alma queda.
KARIM