Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Noche fría... y un café para acompañarla
y la tristeza para que cobije tu ausencia.
Esa que escupe las lágrimas,
que me empuja a seguir sollozando.
Espero a verte venir.
Mis ojos se confunden con la noche
cuando ya de desvelo se enredan
con la tibieza de la madrugada.
Tiño entonces mi almohada
de ese líquido tibio que sale de mis ojos.
Nuevamente entro en un sollozo y exclamo:
¿Hasta cuando amor mío, hasta cuando?
Prepararé otra taza de café para no dormir.
Otra noche larga me espera
junto a la ventana que es testigo
y se conjuga con la espera.
Si acaso llego a dormir, tratare de soñar contigo,
con este eterno regreso que ansío
y que me mantiene en un dulce desvelo frío.
::