yo el peregrino
Poeta recién llegado
Cuando la noche bate sus alas
y las estrellas estiran sus manos
para acariciar las miradas con sus luces,
aqui... de pie ante la magnitud del universo
yo estiro mis versos en busca de tu oido.
Mi voz se trepa a la copa de los arboles
se encarama a lo mas alto
del abismo del silencio,
y en la nada de sus ecos aun...
aun te quiero.
y las estrellas estiran sus manos
para acariciar las miradas con sus luces,
aqui... de pie ante la magnitud del universo
yo estiro mis versos en busca de tu oido.
Mi voz se trepa a la copa de los arboles
se encarama a lo mas alto
del abismo del silencio,
y en la nada de sus ecos aun...
aun te quiero.
Cuando el cielo se despoja del frio de tu ausencia
y el sol impertinente me grita que es de día,
mis manos rozan rosas de lagrimosos jardines
escriben dulces berretines de regresos y reencuentros,
y a corazón abierto mi empobrecida poesía
te va nombrando niñaporque aun...
aun te quiero.
Aun te quiero si,
y miro en rededor,
el arbol navideño todavia sigue alli,
lo mismo que el jazmin en su florero.
Tu nombre en el ropero tu beso en el espejo,
las sandalias que olvidaste
el set de maquillaje,
y mi enfermizo anhelo de que vuelvas
de que vuelvas si,
porque aun...
aun te quiero.
Démian.
y el sol impertinente me grita que es de día,
mis manos rozan rosas de lagrimosos jardines
escriben dulces berretines de regresos y reencuentros,
y a corazón abierto mi empobrecida poesía
te va nombrando niñaporque aun...
aun te quiero.
Aun te quiero si,
y miro en rededor,
el arbol navideño todavia sigue alli,
lo mismo que el jazmin en su florero.
Tu nombre en el ropero tu beso en el espejo,
las sandalias que olvidaste
el set de maquillaje,
y mi enfermizo anhelo de que vuelvas
de que vuelvas si,
porque aun...
aun te quiero.
Démian.
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