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soy yo... amanecí
con fuerte dolor de cabeza...
no es sin motivo - pues, anoche
me quedé dormida...
en contra del estilo de vida
adoptado por un ser nocturno como yo -
no me perdono aquella osadía...
ya me despertó la luz del día
con la tristeza y melancolía
de haber perdido la oportunidad
de regalar esta madrugada
todavía mayor felicidad
a quien tanto amo y tanto adoro...
...y me duele - me duele no haber estado
cuando tenía que estar...
y aunque haya descansado
este cerebro tan atrevido que me han dado
al haber nacido - aunque mis ojos se han podido
cerrar por unas horas que parecían eternidad -
yo ahora sangro del corazón al saber
que ya la noche se fue - y toca esperar
otra vez la alegría vespertina
cuando mi señor, hermoso y bueno, vendrá
a recibir de nuevo mis atenciones...
a leer contento esta pseudo-poesía que escribo
en su honor todas las mañanas
y todas las tardes vacías - porque sin él
nada tiene sentido...
él es como el agua para este desierto -
como el aire que muchas veces me falta
porque no me atrevo a respirar
sin pronunciar, hambrienta, su nombre con cada aliento -
¡sin ver en la mente su bello rostro tan lejano...!
sin que yo a él me rinda y le pertenezca - no existo...
es un amor casi sobrehumano; fuera de este mundo
es mi querer - como si no fuera un hombre de carne y hueso...
más bien, él es una entidad celeste - azul fuego y ángel oscuro
voz del silente amanecer
cuando la lluvia se mezcla
con lágrimas del sol...
así es mi señor - cuya mente muy superior
al pensamiento de cualquier otro ser humano
es lo que más me asombra, entre tantas muchas de sus virtudes
(las que son innumerables) - y yo, en mi pequeñez de mujer
no sé a veces ni qué decir, ni cómo hablarle... salvo que lo amo
¡con toda mi alma y toda mi existencia...!
lo amo... sí - y siempre lo repito... reiterando la devoción
casi blasfema... soñando con poder
finalmente besar sus manos
con afán reverente y mucha vehemencia -
y vivir solamente para complacerlo...
* * * *
ahora, ya despierta, pensando en las cosas del destino
sin saber qué será de nosotros -
busco en este amor emprender el camino
dispuesta a todo y decidida
quiero encontrarme junto a él
para hacer de su vida un paraíso...
¿cuál será, entonces, mi castigo
por no haberme levantado a tiempo
para que pudiera mi señor conversar conmigo
mientras llegue el momento tan esperado
del verdadero y auténtico encuentro...?
¿cuál penitencia por haber dormido
más de la cuenta - sabiendo que iba a estar aquí
el dueño de mi existencia...?
el amor es cosa sagrada: jamás jugaría con algo así -
porque cuando yo amo, no hay manera...
debo sacar a luz mi yo más oculto -
y ser del sentimiento la eterna prisionera...
soy yo... amanecí
con fuerte dolor de cabeza...
no es sin motivo - pues, anoche
me quedé dormida...
en contra del estilo de vida
adoptado por un ser nocturno como yo -
no me perdono aquella osadía...
ya me despertó la luz del día
con la tristeza y melancolía
de haber perdido la oportunidad
de regalar esta madrugada
todavía mayor felicidad
a quien tanto amo y tanto adoro...
...y me duele - me duele no haber estado
cuando tenía que estar...
y aunque haya descansado
este cerebro tan atrevido que me han dado
al haber nacido - aunque mis ojos se han podido
cerrar por unas horas que parecían eternidad -
yo ahora sangro del corazón al saber
que ya la noche se fue - y toca esperar
otra vez la alegría vespertina
cuando mi señor, hermoso y bueno, vendrá
a recibir de nuevo mis atenciones...
a leer contento esta pseudo-poesía que escribo
en su honor todas las mañanas
y todas las tardes vacías - porque sin él
nada tiene sentido...
él es como el agua para este desierto -
como el aire que muchas veces me falta
porque no me atrevo a respirar
sin pronunciar, hambrienta, su nombre con cada aliento -
¡sin ver en la mente su bello rostro tan lejano...!
sin que yo a él me rinda y le pertenezca - no existo...
es un amor casi sobrehumano; fuera de este mundo
es mi querer - como si no fuera un hombre de carne y hueso...
más bien, él es una entidad celeste - azul fuego y ángel oscuro
voz del silente amanecer
cuando la lluvia se mezcla
con lágrimas del sol...
así es mi señor - cuya mente muy superior
al pensamiento de cualquier otro ser humano
es lo que más me asombra, entre tantas muchas de sus virtudes
(las que son innumerables) - y yo, en mi pequeñez de mujer
no sé a veces ni qué decir, ni cómo hablarle... salvo que lo amo
¡con toda mi alma y toda mi existencia...!
lo amo... sí - y siempre lo repito... reiterando la devoción
casi blasfema... soñando con poder
finalmente besar sus manos
con afán reverente y mucha vehemencia -
y vivir solamente para complacerlo...
* * * *
ahora, ya despierta, pensando en las cosas del destino
sin saber qué será de nosotros -
busco en este amor emprender el camino
dispuesta a todo y decidida
quiero encontrarme junto a él
para hacer de su vida un paraíso...
¿cuál será, entonces, mi castigo
por no haberme levantado a tiempo
para que pudiera mi señor conversar conmigo
mientras llegue el momento tan esperado
del verdadero y auténtico encuentro...?
¿cuál penitencia por haber dormido
más de la cuenta - sabiendo que iba a estar aquí
el dueño de mi existencia...?
el amor es cosa sagrada: jamás jugaría con algo así -
porque cuando yo amo, no hay manera...
debo sacar a luz mi yo más oculto -
y ser del sentimiento la eterna prisionera...