Elevándose está un río de fuego
sobre un mar de penas y dudas
de si mi amante querer está con otro:
¿por mi desamor? ¿por mis amarguras?
Levántome del río de fuego
y pregunto: ¿con quién estará?
Responde el viento infranqueable:
está matando su soledad
Convencido de que fue mi olvido
por no mantenerla feliz
lo que la llevó al engaño
y no querer saber más de mí.
La amé, ¡por supuesto!
pero ¿cómo no escuché su sufrir?
Sólo utilicé su cuerpo
como lienzo de mi dolor sin fin
no atendí sus sentimientos:
sólo la hice desvestir,
vacié mi angustia sobre su vientre
y por ignorarla: solo he de vivir
DÍDIMO PABÓN MONTILLA
Maracaibo, 3/9/1988
sobre un mar de penas y dudas
de si mi amante querer está con otro:
¿por mi desamor? ¿por mis amarguras?
Levántome del río de fuego
y pregunto: ¿con quién estará?
Responde el viento infranqueable:
está matando su soledad
Convencido de que fue mi olvido
por no mantenerla feliz
lo que la llevó al engaño
y no querer saber más de mí.
La amé, ¡por supuesto!
pero ¿cómo no escuché su sufrir?
Sólo utilicé su cuerpo
como lienzo de mi dolor sin fin
no atendí sus sentimientos:
sólo la hice desvestir,
vacié mi angustia sobre su vientre
y por ignorarla: solo he de vivir
DÍDIMO PABÓN MONTILLA
Maracaibo, 3/9/1988