Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
En esta noche como en ninguna otra
el avión de cercanías sobrevuela más cercano de tu casa
y casi roza con sus alas las altas ramas del sauce
que crece en tu jardín trasero.
Ya sin llanto y sin temor
con una mirada lánguida de enamorado viejo
va perdiendo las hojas que el viento de metal arroja
después de haberlas leído
y consumido,
como un festín de los labios
como una mirada que pasa por sus cuatro estaciones
y al fin se entrega a la tierra, sabiéndose enamorado.
Amor en sus cuatro costados,
en su larga travesía desde oriente hasta occidente
con brújula del deseo acuestas
marcando las 24 horas.
En esta noche como en ninguna otra
he comprado los billetes de ese avión de cercanías
que me acerca más que nunca
a la raíz de tu aliento.
el avión de cercanías sobrevuela más cercano de tu casa
y casi roza con sus alas las altas ramas del sauce
que crece en tu jardín trasero.
Ya sin llanto y sin temor
con una mirada lánguida de enamorado viejo
va perdiendo las hojas que el viento de metal arroja
después de haberlas leído
y consumido,
como un festín de los labios
como una mirada que pasa por sus cuatro estaciones
y al fin se entrega a la tierra, sabiéndose enamorado.
Amor en sus cuatro costados,
en su larga travesía desde oriente hasta occidente
con brújula del deseo acuestas
marcando las 24 horas.
En esta noche como en ninguna otra
he comprado los billetes de ese avión de cercanías
que me acerca más que nunca
a la raíz de tu aliento.