En las horas del ayer
se reflejan las nubes de aves
que vuelan en los segundos del mañana
y en los esqueletos de las agujas del reloj
quedan clavados los sueños rotos del hoy.
Las gotas quebradizas de las olas
rompen el paso del tiempo del ayer
donde las palabras versadas compartidas
acercaban la distancia a través del dolor
de las risas y las lágrimas.
Las montañas y las bahías del paisaje
ayer, mañana y hoy, están y permanecerán
en el mismo lugar del universo.
Tú y yo...
estuvimos y ya no estamos juntos
igual que el hoy y el ayer.
Sólo queda una gran incertidumbre
en el futuro ¿estaremos juntos...
entre palabras versadas, risas y lágrimas?
Última edición: