YELENIA MARGELIA
Namaste
Despierta tranquila mi niña, sigue Amándote.
Prepárate para darle un buen Amor.
No pienses si será difícil,
Si los mundos de ambos
A pesar de estar unidos por la eternidad, parecen distantes ahora.
Tampoco sientas celos por sus poesías para otros Amores,
Así como tú,
Él se ha enamorado muchas veces,
Y es maravilloso,
Anduvo en los caminos de las mieles y las hieles,
Beso hacia lo infinito de otras bocas,
Tuvo hijos sagrados, adorados, presentes,
Vivió su vida sin ti.
Sin el mismo saberlo en lo más íntimo de su ser
Imperecedero, inmutable,
Gualdo este silencio que trae los ecos de una lemurias sumergida,
Este momento insolente que enfrenta la tristeza, el caos de estos tiempos, regalando suspiros,
Huellas de aquel camino andado en una sola sombra danzarina, musa del viento que siempre los acompaño, en el vaivén erótico del contacto,
Gualdo un Te Amo Ancestral que une la Tierra con el infinito
Prepárate para darle un buen Amor.
No pienses si será difícil,
Si los mundos de ambos
A pesar de estar unidos por la eternidad, parecen distantes ahora.
Tampoco sientas celos por sus poesías para otros Amores,
Así como tú,
Él se ha enamorado muchas veces,
Y es maravilloso,
Anduvo en los caminos de las mieles y las hieles,
Beso hacia lo infinito de otras bocas,
Tuvo hijos sagrados, adorados, presentes,
Vivió su vida sin ti.
Sin el mismo saberlo en lo más íntimo de su ser
Imperecedero, inmutable,
Gualdo este silencio que trae los ecos de una lemurias sumergida,
Este momento insolente que enfrenta la tristeza, el caos de estos tiempos, regalando suspiros,
Huellas de aquel camino andado en una sola sombra danzarina, musa del viento que siempre los acompaño, en el vaivén erótico del contacto,
Gualdo un Te Amo Ancestral que une la Tierra con el infinito