Azul

Lord Vélfragor

Poeta adicto al portal
Rasgos pintados,
en azul... en niebla,
con la nostalgia precedida,
en correspondencia a las lágrimas,
hacha... daga...

Ríos que van al mar,
enrojeciendo la marea,
con las lágrimas mías,
con el torrente de sangre...

Víctima de la rabia,
con el deseo del loco,
que ahora queda culpa,
y no poca...

Hambre de miedo,
tristeza inconclusa,
entre notas resonantes,
de un violín quemado,
abrasado por las penas,
que hoy entono...

Sacro corazón,
maldecido en las entrañas,
con el suspiro incompleto,
con el susurro del deseo,
de muerte serena,
en mares congelados...

Corazón marchito,
extirpado del pecho,
que dejo a los Dioses,
para devorar mis pecados,
mientras la agonía de la nostalgia,
aparece al igual que niebla...

Llanto, llanto y rabia,
estrellando mi cabeza,
en el vidrio del ataúd,
que reviva con mi sangre,
el delito cometido... por amor...
por celos...

Largas horas,
arenas encerradas,
marea completa,
Luna roja....

¡Ah maldita sea la condena!
con la tristeza en el pecho,
alas rotas, sueños frustrados,
que la niebla arrebata,
tragándose mí pena...
más no mi culpa...

Culpa... mea culpa,
encerrada en mis ojos,
con grilletes de agua,
que escurran en mis mejillas,
con lo pérfido de mi camino,
con la sombra corrupta de mis alas...

Quede satisfecha,
la marca en mi pecho,
con la locura en mis entrañas,
y el cinismo en mi cara...

Pero la tristeza...
ay de mi...

L.V.
 
Maravillosos versos. Mucha fuerza en esa culpa que te condena sin remedio, y mucha tristeza en el arrepentimiento tardío. Un verdadero placer haber pasado a leerte, poeta.
 
Lord Vélfragor;2208955 dijo:
Rasgos pintados,
en azul... en niebla,
con la nostalgia precedida,
en correspondencia a las lágrimas,
hacha... daga...

Ríos que van al mar,
enrojeciendo la marea,
con las lágrimas mías,
con el torrente de sangre...

Víctima de la rabia,
con el deseo del loco,
que ahora queda culpa,
y no poca...

Hambre de miedo,
tristeza inconclusa,
entre notas resonantes,
de un violín quemado,
abrasado por las penas,
que hoy entono...

Sacro corazón,
maldecido en las entrañas,
con el suspiro incompleto,
con el susurro del deseo,
de muerte serena,
en mares congelados...

Corazón marchito,
extirpado del pecho,
que dejo a los Dioses,
para devorar mis pecados,
mientras la agonía de la nostalgia,
aparece al igual que niebla...

Llanto, llanto y rabia,
estrellando mi cabeza,
en el vidrio del ataúd,
que reviva con mi sangre,
el delito cometido... por amor...
por celos...

Largas horas,
arenas encerradas,
marea completa,
Luna roja....

¡Ah maldita sea la condena!
con la tristeza en el pecho,
alas rotas, sueños frustrados,
que la niebla arrebata,
tragándose mí pena...
más no mi culpa...

Culpa... mea culpa,
encerrada en mis ojos,
con grilletes de agua,
que escurran en mis mejillas,
con lo pérfido de mi camino,
con la sombra corrupta de mis alas...

Quede satisfecha,
la marca en mi pecho,
con la locura en mis entrañas,
y el cinismo en mi cara...

Pero la tristeza...
ay de mi...

L.V.

Excelente.
Besos y estrellas,
Rosario
 

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