Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
llegaste un otoño
mientras el mundo de grises se vestía -
mi vida llenaste
de sentido apenas encontrado...
azulando mis días
¡oh, mi señor amado...!
entraste en mi alma
sin puertas, vacío
era todo lo que tenía -
borraste mi soledad con amor como un río
y por siempre en tu poder me quedé, rendida -
porque ganaste mi corazón sin lucha
y te lo doy entero...
¡mi señor adorado, si pudieras
alguna vez sentir
cuánto te quiero...!
si pudiera transformarme en ave
para llegar a tu tierra lejana -
¡y ahí la jaula de tus brazos
llevar siempre puesta...!
de noche ser luna y canto infinito
a luz de mañana - sabrías entonces
que todo mi ser te adora...
me tejes invisible en el llanto de las nubes -
en el sol frío de casi noviembre...
las hojas caídas que el viento arranca
de un árbol silente
cuelgan de mis pestañas
las gotas de sangre cálida...
para ti... transparencia del aire -
no quiere dormir mi voz todavía...
sin verte a ti, sin saberte contento
mis ojos sumisos
se niegan al sueño -
ansiosos por contemplarte...
¡mi dueño!
te amo...
[26/10/2014]