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BAJO EL ASFALTO

lamuralla

Poeta fiel al portal
[center:0fa6c4f674]
Si fui simiente arrastrada
por el vicio de un aire caprichoso
que, antojadizo y por despecho,
quiso hacer parada y fonda
en un vientre sin voluntad…

A qué andáis ahora buscando mis huellas
en la vereda del camino,
si sobre la tierra que pisaba
prisa os disteis en cubrirla de asfalto
para borrar mis pasos.

Ahora no desgarréis vuestras gargantas,
queriendo pronunciar mi nombre.
Lo tuve y lo borrasteis a golpes
de pronunciarlo a destiempo y mal.

Con vosotros estuve
sin daros jamás la espalda,
pues, ni mi mente ni mi cuerpo
se supo nunca girar.

Y vosotros,
absolutamente impertérritos,
con absurdo movimiento al dorso,
huíais de mí sin parar.

Me fue ajeno el propósito de irme,
pero me fui.
Me fui muy lejos,
a vivir allí abajo…

Allí, en el subsuelo…
Donde todo es más hondo
y los suspiros más largos.
Donde el aire escasea
oprimiéndote el pecho
y las manos agarran vacíos abrazos.

Donde el tono y la palabra
no alcanzan la medida
de la escucha deseada.
Donde ni te ves a tí mismo,
porque al mirarte danzan
mil espejos malditos
al compás de tu espalda.

Viví… Viví allí abajo
en el subsuelo del infierno,
braceando en un volcán
de inagotable lava.

Donde el hambre te mata
y el comer te revienta.
Donde la luz te ciega
y la oscuridad te molesta.
Donde el fuego se alimenta
de tu propia piel
y subsiste
de tus propias plaquetas.
Donde te duele la voz
que ya, muda y queda,
socava tu paladar,
de tanto y tanto retener
gritos de ausencia...

Y así, años de silencio
-dos largas décadas-.
Donde el callar no te alivia
y el hablar te arredra.

¿Fijar una fecha?.
Quizá, nunca pueda.
Tan sólo sé
que los vocablos agolpados,
fueron escapando lentos
de la prisión de mi escafandra.

Y que en un instante de silencio,
oí voces que me alentaban
a subir, a salir,
aunque fuera arrastras...

Y del subsuelo al suelo…
¡Que escalera tan larga,
tan pesada y tan vana!.
Los peldaños hechos añicos...
Uno subes, dos bajas.

Mas, "el alguien",
no cesa en su grito:
¡O sube de una vez o tírate
y fúndete con tu cobarde lava!

Y en un hálito de venganza
le tiras un pulso a la vida...
O tú, o nada.

Un segundo indeciso
y otro que tu pie aguarda,
a la inclinación de tu rodilla
hacia el impulso... O la nada.

Convertido en vil mosca
un demonio te acompaña
y en su vuelo acomete
con picaduras en el alma
que te hacen vacilar,
al sujetarte en la baranda.
¡Qué dolor y qué escozor
de sus picaduras bravas...!
Cerrando tu boca,
refuerzas tu garganta
escupiéndole en sus alas
y, ante tu certero atino,
aprovechando ese respiro,
subes... Avanzas.

Ya tienes un pie
en el perfil de tu alma.
La luz…
La luz del alba.
Se aproxima lenta,
con parsimoniosa calma.
Ciega tus ojos y, al cegarlos,
tus párpados reclinas,
protegiendo tu retina,
y por la leve rendija
acunas levemente la luz,
adaptando tu mirada...
Ya puedes,
sólo un impulso más...
Avanzas… Avanzas.

Una espiga troquelada,
con dorado grano, palpas.
Es la tierra...
Estás viviendo.
Acoplándote en tu alma…

El demonio-mosca de nuevo ataca.
Barrena tus pies, flaqueas. Pero callas.
No quieres que nadie note
el vacilar de tus palmas.
Aprietas los dientes.
La saliva tragas
y en su tragar,
rescoldos corrosivos
abrasándote la traquea.
Y es que,
a su paso han arrasado
heridas de tu alma.

Un renuevo de suspiro
alienta tu garganta
y de nuevo… Avanzas.
Ya, tus dos manos aprietan
tierra de esperanza.
Un impulso más
y, en tu pecho… Aire limpio.
Bajo tus pies… Tierra llana.

Me han parido de nuevo…
Vientres sin recelos
ni venganzas…

Y ahora, no existe motivo
ni opción sin respuesta,
hacia un desvarío inútil
que haga que el tiempo;
enmarque mi foto asepiada.

No hay razón alguna
ni buena verdad
para excavar en el monte
buscando un resto de mis cenizas
que, a buen seguro, ni un ápice de su polvo
se podría hallar.

Ya ha llegado el momento
de mi renacimiento postergado
y no dudaré, ni un instante,
a la hora de anudar fuerte los dos extremos
de este nuevo cordón umbilical.

Viajaré con mi álbum de fotos y recuerdos.
No quiero olvidar. Si así lo hiciera
volvería a caer en el abismo.
El pasado será mi escudo, mi coraza
y el anfitrión al que preguntar
cuando surjan nuevas dudas.

A la soledad la equiparé
con una capa de altos vuelos
y dejará de ser…
El suplicio que aterrizaba en mi mente.[/center:0fa6c4f674]
 
A la soledad la equiparé
con una capa de altos vuelos
y dejará de ser…
El suplicio que aterrizaba en mi mente.

Cierras con broche de oro...

Apreciando tu talento en esta mañana fira.

Besitos de canela,
 
Escalofriante y magistral poema donde jalas hasta los huesos...Excelente en si...todo desde su estructura, vocabulario y contenido duro y puro....
Realidades de un mundo pasadas a un papel...que traspasan y llegan al lector ahincando fuerte...
Un fuerte abrazo y Felicidades...por escribir asi...puede que lo vivido te de esa fuerza que tanto necesitamos....
Cuídate....
=D>
 
Guadalupe Cisneros-Villa dijo:
A la soledad la equiparé
con una capa de altos vuelos
y dejará de ser…
El suplicio que aterrizaba en mi mente.

Cierras con broche de oro...

Apreciando tu talento en esta mañana fira.

Besitos de canela,

GRACIAS Y MIL GRACIAS POR TUS PALABRAS.
Un saludo y mil rosas desde lamuralla
 
DOLIDA Y DESGARRADORA MUESTRA DE BUEN HACER POESIA QUE SE QUEJA,
COMO UN RECUERDO DE UNA VIDA TORMENTOSA,
MAS LATENTE EN ELLA UN DESPERTAR, UN RENACER DE LAS CENIZAS..

MUY BUEN POEMA POETA..

MIS RESPETOS..

CORDIAL SALUDO
 
Heart dijo:
Escalofriante y magistral poema donde jalas hasta los huesos...Excelente en si...todo desde su estructura, vocabulario y contenido duro y puro....
Realidades de un mundo pasadas a un papel...que traspasan y llegan al lector ahincando fuerte...
Un fuerte abrazo y Felicidades...por escribir asi...puede que lo vivido te de esa fuerza que tanto necesitamos....
Cuídate....
=D>

Un millón de gracias por tus palabras, un saludito lleno de besos para ti desde lamuralla
 
COHELETT dijo:
DOLIDA Y DESGARRADORA MUESTRA DE BUEN HACER POESIA QUE SE QUEJA,
COMO UN RECUERDO DE UNA VIDA TORMENTOSA,
MAS LATENTE EN ELLA UN DESPERTAR, UN RENACER DE LAS CENIZAS..

MUY BUEN POEMA POETA..

MIS RESPETOS..

CORDIAL SALUDO

Mis respetos y agradecimientos a ti, Cohelett, por tus palabras. Un saludo desde lamuralla
 
lamuralla dijo:
[center:c6347ddb80]
Si fui simiente arrastrada
por el vicio de un aire caprichoso
que, antojadizo y por despecho,
quiso hacer parada y fonda
en un vientre sin voluntad…

A qué andáis ahora buscando mis huellas
en la vereda del camino,
si sobre la tierra que pisaba                
prisa os disteis en cubrirla de asfalto
para borrar mis pasos.

Ahora no desgarréis vuestras gargantas,
queriendo pronunciar mi nombre.
Lo tuve y lo borrasteis a golpes
de pronunciarlo a destiempo y mal.

Con vosotros estuve
sin daros jamás la espalda,
pues, ni mi mente ni mi cuerpo
se supo nunca girar.

Y vosotros,
absolutamente impertérritos,
con absurdo movimiento al dorso,                
huíais de mí sin parar.

Me fue ajeno el propósito de irme,
pero me fui.
Me fui muy lejos,                                
a vivir allí abajo…

Allí, en el subsuelo…
Donde todo es más hondo
y los suspiros más largos.
Donde el aire escasea                            
oprimiéndote el pecho
y las manos agarran vacíos abrazos.

Donde el tono y la palabra
no alcanzan la medida
de la escucha deseada.
Donde ni te ves a tí mismo,                        
porque al mirarte danzan
mil espejos malditos
al compás de tu espalda.

Viví… Viví allí abajo
en el subsuelo del infierno,
braceando en un volcán
de inagotable lava.                    

Donde el hambre te mata
y el comer te revienta.
Donde la luz te ciega
y la oscuridad te molesta.
Donde el fuego se alimenta
de tu propia piel                        
y subsiste
de tus propias plaquetas.
Donde te duele la voz
que ya, muda y queda,
socava tu paladar,                        
de tanto y tanto retener
gritos de ausencia...

Y así, años de silencio
-dos largas décadas-.                      
Donde el callar no te alivia
y el hablar te arredra.

¿Fijar una fecha?.
Quizá, nunca pueda.
Tan sólo sé
que los vocablos agolpados,          
fueron escapando lentos
de la prisión de mi escafandra.

Y que en un instante de silencio,
oí voces que me alentaban              
a subir, a salir,
aunque fuera arrastras...

Y del subsuelo al suelo…
¡Que escalera tan larga,
tan pesada y tan vana!.
Los peldaños hechos añicos...
Uno subes, dos bajas.

Mas, "el alguien",
no cesa en su grito:
¡O sube de una vez o tírate
y fúndete con tu cobarde lava!

Y en un hálito de venganza
le tiras un pulso a la vida...
O tú, o nada.

Un segundo indeciso
y otro que tu pie aguarda,
a la inclinación de tu rodilla
hacia el impulso... O la nada.

Convertido en vil mosca
un demonio te acompaña
y en su vuelo acomete
con picaduras en el alma
que te hacen vacilar,
al sujetarte en la baranda.
¡Qué dolor y qué escozor
de sus picaduras bravas...!
Cerrando tu boca,
refuerzas tu garganta
escupiéndole en sus alas
y, ante tu certero atino,
aprovechando ese respiro,
subes... Avanzas.

Ya tienes un pie
en el perfil de tu alma.
La luz…
La luz del alba.
Se aproxima lenta,
con parsimoniosa calma.
Ciega tus ojos y, al cegarlos,
tus párpados reclinas,
protegiendo tu retina,
y por la leve rendija
acunas levemente la luz,
adaptando tu mirada...
Ya puedes,
sólo un impulso más...
Avanzas… Avanzas.

Una espiga troquelada,
con dorado grano, palpas.
Es la tierra...
Estás viviendo.
Acoplándote en tu alma…

El demonio-mosca de nuevo ataca.
Barrena tus pies, flaqueas. Pero callas.
No quieres que nadie note
el vacilar de tus palmas.
Aprietas los dientes.
La saliva tragas
y en su tragar,
rescoldos corrosivos
abrasándote la traquea.
Y es que,
a su paso han arrasado
heridas de tu alma.

Un renuevo de suspiro
alienta tu garganta
y de nuevo… Avanzas.
Ya, tus dos manos aprietan
tierra de esperanza.
Un impulso más
y, en tu pecho… Aire limpio.
Bajo tus pies… Tierra llana.

Me han parido de nuevo…
Vientres sin recelos
ni venganzas…

Y ahora, no existe motivo
ni opción sin respuesta,
hacia un desvarío inútil
que haga que el tiempo;
enmarque mi foto asepiada.

No hay razón alguna
ni buena verdad
para excavar en el monte
buscando un resto de mis cenizas
que, a buen seguro,  ni un ápice de su polvo
se podría hallar.

Ya ha llegado el momento
de mi renacimiento postergado
y no dudaré, ni un instante,
a la hora de anudar fuerte los dos extremos
de este nuevo cordón umbilical.

Viajaré con mi álbum de fotos y recuerdos.
No quiero olvidar. Si así lo hiciera
volvería a caer en el abismo.
El pasado será mi escudo, mi coraza
y el anfitrión al que preguntar
cuando surjan nuevas dudas.

A la soledad la equiparé
con una capa de altos vuelos
y dejará de ser…
El suplicio que aterrizaba en mi mente.[/center:c6347ddb80]
BRAVO POR ESTE POEMA QUE ES UNA DELICIA PARA LOS OJOS CON UNA PROFUNDIDAD ENORME Y UN RENACER DESPUES DE LA CAIDA GRACIAS POR COMPARTILO CON NOSOTRO UN SALUDO
 
poetakabik dijo:
lamuralla dijo:
[center:d4e188b0de]
Si fui simiente arrastrada
por el vicio de un aire caprichoso
que, antojadizo y por despecho,
quiso hacer parada y fonda
en un vientre sin voluntad…

A qué andáis ahora buscando mis huellas
en la vereda del camino,
si sobre la tierra que pisaba                
prisa os disteis en cubrirla de asfalto
para borrar mis pasos.

Ahora no desgarréis vuestras gargantas,
queriendo pronunciar mi nombre.
Lo tuve y lo borrasteis a golpes
de pronunciarlo a destiempo y mal.

Con vosotros estuve
sin daros jamás la espalda,
pues, ni mi mente ni mi cuerpo
se supo nunca girar.

Y vosotros,
absolutamente impertérritos,
con absurdo movimiento al dorso,                
huíais de mí sin parar.

Me fue ajeno el propósito de irme,
pero me fui.
Me fui muy lejos,                                
a vivir allí abajo…

Allí, en el subsuelo…
Donde todo es más hondo
y los suspiros más largos.
Donde el aire escasea                            
oprimiéndote el pecho
y las manos agarran vacíos abrazos.

Donde el tono y la palabra
no alcanzan la medida
de la escucha deseada.
Donde ni te ves a tí mismo,                        
porque al mirarte danzan
mil espejos malditos
al compás de tu espalda.

Viví… Viví allí abajo
en el subsuelo del infierno,
braceando en un volcán
de inagotable lava.                    

Donde el hambre te mata
y el comer te revienta.
Donde la luz te ciega
y la oscuridad te molesta.
Donde el fuego se alimenta
de tu propia piel                        
y subsiste
de tus propias plaquetas.
Donde te duele la voz
que ya, muda y queda,
socava tu paladar,                        
de tanto y tanto retener
gritos de ausencia...

Y así, años de silencio
-dos largas décadas-.                      
Donde el callar no te alivia
y el hablar te arredra.

¿Fijar una fecha?.
Quizá, nunca pueda.
Tan sólo sé
que los vocablos agolpados,          
fueron escapando lentos
de la prisión de mi escafandra.

Y que en un instante de silencio,
oí voces que me alentaban              
a subir, a salir,
aunque fuera arrastras...

Y del subsuelo al suelo…
¡Que escalera tan larga,
tan pesada y tan vana!.
Los peldaños hechos añicos...
Uno subes, dos bajas.

Mas, "el alguien",
no cesa en su grito:
¡O sube de una vez o tírate
y fúndete con tu cobarde lava!

Y en un hálito de venganza
le tiras un pulso a la vida...
O tú, o nada.

Un segundo indeciso
y otro que tu pie aguarda,
a la inclinación de tu rodilla
hacia el impulso... O la nada.

Convertido en vil mosca
un demonio te acompaña
y en su vuelo acomete
con picaduras en el alma
que te hacen vacilar,
al sujetarte en la baranda.
¡Qué dolor y qué escozor
de sus picaduras bravas...!
Cerrando tu boca,
refuerzas tu garganta
escupiéndole en sus alas
y, ante tu certero atino,
aprovechando ese respiro,
subes... Avanzas.

Ya tienes un pie
en el perfil de tu alma.
La luz…
La luz del alba.
Se aproxima lenta,
con parsimoniosa calma.
Ciega tus ojos y, al cegarlos,
tus párpados reclinas,
protegiendo tu retina,
y por la leve rendija
acunas levemente la luz,
adaptando tu mirada...
Ya puedes,
sólo un impulso más...
Avanzas… Avanzas.

Una espiga troquelada,
con dorado grano, palpas.
Es la tierra...
Estás viviendo.
Acoplándote en tu alma…

El demonio-mosca de nuevo ataca.
Barrena tus pies, flaqueas. Pero callas.
No quieres que nadie note
el vacilar de tus palmas.
Aprietas los dientes.
La saliva tragas
y en su tragar,
rescoldos corrosivos
abrasándote la traquea.
Y es que,
a su paso han arrasado
heridas de tu alma.

Un renuevo de suspiro
alienta tu garganta
y de nuevo… Avanzas.
Ya, tus dos manos aprietan
tierra de esperanza.
Un impulso más
y, en tu pecho… Aire limpio.
Bajo tus pies… Tierra llana.

Me han parido de nuevo…
Vientres sin recelos
ni venganzas…

Y ahora, no existe motivo
ni opción sin respuesta,
hacia un desvarío inútil
que haga que el tiempo;
enmarque mi foto asepiada.

No hay razón alguna
ni buena verdad
para excavar en el monte
buscando un resto de mis cenizas
que, a buen seguro,  ni un ápice de su polvo
se podría hallar.

Ya ha llegado el momento
de mi renacimiento postergado
y no dudaré, ni un instante,
a la hora de anudar fuerte los dos extremos
de este nuevo cordón umbilical.

Viajaré con mi álbum de fotos y recuerdos.
No quiero olvidar. Si así lo hiciera
volvería a caer en el abismo.
El pasado será mi escudo, mi coraza
y el anfitrión al que preguntar
cuando surjan nuevas dudas.

A la soledad la equiparé
con una capa de altos vuelos
y dejará de ser…
El suplicio que aterrizaba en mi mente.[/center:d4e188b0de]
BRAVO POR ESTE POEMA QUE ES UNA DELICIA PARA LOS OJOS CON UNA PROFUNDIDAD ENORME Y UN RENACER DESPUES DE LA CAIDA GRACIAS POR COMPARTILO CON NOSOTRO UN SALUDO

Gracias a ti por entrar a leerlo y es todo un honor para mi el compartir con vosotros mis poemas. Un saludo desde lamuralla
 
De principio a fin no pude parar de leerlo... es más... de pura gula repetí...
me dejaste sin palabras...
un saludo,
Nicolai
 
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