Dark Shadowlord
Poeta recién llegado
Black Princess
Dark Shadowlord
Bajo el frío invernal, en la oscuridad de la noche
En tu rostro observo una mirada de reproche
¿No es acaso la noche perfecta?
En medio de este bosque donde ningún alma se detecta.
Bajo el frío invernal de esta noche,
Perfecta como siempre quisimos,
Entre de luz de Luna el derroche,
Que nos mantiene tranquilos.
A la sombra de estos árboles donde corre un aire congelado
siento el calor regresar, tan sólo con estar a tu lado
La belleza de tus ojos me devuelve la paz y la calma
y regresa la esperanza olvidada hasta los confines de mi alma.
Junto a ti no siento el frío que me rodea,
La oscuridad nos cubre, y mejor que nunca puedo mirar,
Tus ojos tiernos que insisten en cautivar
Esta pequeña criatura que de tu corazón es prisionera.
Cerca de ti me siento aún más que cuando dices "te quiero"
tus delgados labios me llaman y gustoso yo obedezco
y aunque este aire los vuelva fríos como el acero
tu aliento cálido les regresa la vida que tanto apetezco.
Observo el cielo estrellado,
Estando tranquila a tu lado.
¿qué más quisiera mi alma
Que estar eternamente en esta calma?
Juntos en la niebla en esta noche moriremos
yo estaré en tus brazos donde me siento feliz
y te abrazaré como siempre, pues sé que ambos queremos
estar unidos cuando llegue la hora en la que hemos de partir.
Aquí, entre los árboles, sin que nadie nos vea,
Juntos partiremos, nadie sabrá lo que vamos a hacer.
Con el frío viento la lluvia casi llega,
Esto es lo que mi alma no dejaba de querer.
En la oscuridad del cielo nocturno
nuestras almas se han de unir
es ahora cuando ha llegado nuestro turno
es en este momento cuando nos debemos ir.
A la sombra de los árboles, esperando la nieve,
Con la luna y las estrellas como únicas espectadoras,
Aguardaremos, querido, mientras la oscuridad nos envuelve,
Mientras juntos estamos, con sensaciones alentadoras.
A tu lado estuve siempre, jamás te llegué a abandonar
y tú siempre respondiste a mi compañía
regalándome sonrisas que siempre habré de amar
en esta eternidad que aguarda, cuando por fin termine nuestro día.
Escucho el sonido del agua correr,
Las lágrimas de la tierra que nos quieren acompañar,
En esta nuestra noche especial,
¿Y quién nos vigilará?
Dark Shadowlord
Bajo el frío invernal, en la oscuridad de la noche
En tu rostro observo una mirada de reproche
¿No es acaso la noche perfecta?
En medio de este bosque donde ningún alma se detecta.
Bajo el frío invernal de esta noche,
Perfecta como siempre quisimos,
Entre de luz de Luna el derroche,
Que nos mantiene tranquilos.
A la sombra de estos árboles donde corre un aire congelado
siento el calor regresar, tan sólo con estar a tu lado
La belleza de tus ojos me devuelve la paz y la calma
y regresa la esperanza olvidada hasta los confines de mi alma.
Junto a ti no siento el frío que me rodea,
La oscuridad nos cubre, y mejor que nunca puedo mirar,
Tus ojos tiernos que insisten en cautivar
Esta pequeña criatura que de tu corazón es prisionera.
Cerca de ti me siento aún más que cuando dices "te quiero"
tus delgados labios me llaman y gustoso yo obedezco
y aunque este aire los vuelva fríos como el acero
tu aliento cálido les regresa la vida que tanto apetezco.
Observo el cielo estrellado,
Estando tranquila a tu lado.
¿qué más quisiera mi alma
Que estar eternamente en esta calma?
Juntos en la niebla en esta noche moriremos
yo estaré en tus brazos donde me siento feliz
y te abrazaré como siempre, pues sé que ambos queremos
estar unidos cuando llegue la hora en la que hemos de partir.
Aquí, entre los árboles, sin que nadie nos vea,
Juntos partiremos, nadie sabrá lo que vamos a hacer.
Con el frío viento la lluvia casi llega,
Esto es lo que mi alma no dejaba de querer.
En la oscuridad del cielo nocturno
nuestras almas se han de unir
es ahora cuando ha llegado nuestro turno
es en este momento cuando nos debemos ir.
A la sombra de los árboles, esperando la nieve,
Con la luna y las estrellas como únicas espectadoras,
Aguardaremos, querido, mientras la oscuridad nos envuelve,
Mientras juntos estamos, con sensaciones alentadoras.
A tu lado estuve siempre, jamás te llegué a abandonar
y tú siempre respondiste a mi compañía
regalándome sonrisas que siempre habré de amar
en esta eternidad que aguarda, cuando por fin termine nuestro día.
Escucho el sonido del agua correr,
Las lágrimas de la tierra que nos quieren acompañar,
En esta nuestra noche especial,
¿Y quién nos vigilará?