Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Al fondo del pasillo de cada recuerdo de mañana
encontré los desgastados muebles de nuestra vida pasada.
Bajé al tejado y allí, en un pozo de vino sin resaca
ahogué mis alegrías, tus fotos, mis penas y tus cartas.
Miré abajo y te encontré asomando a la puerta de mi ventana
con el timbre en la mano, la mirada perdida y el chirriar de las visagras.
No te pedí que te fueras, no te invité a que entraras,
pero bajo las tejas entró tu corazón y aquí sigues, como siempre, amueblando mi alma.
encontré los desgastados muebles de nuestra vida pasada.
Bajé al tejado y allí, en un pozo de vino sin resaca
ahogué mis alegrías, tus fotos, mis penas y tus cartas.
Miré abajo y te encontré asomando a la puerta de mi ventana
con el timbre en la mano, la mirada perdida y el chirriar de las visagras.
No te pedí que te fueras, no te invité a que entraras,
pero bajo las tejas entró tu corazón y aquí sigues, como siempre, amueblando mi alma.
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